Actualizado 09/07/2009 20:08 CET

Proyecto Hombre atendió en 2008 a 540 personas en Canarias con problemas de adicción

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias atendió en 2008 a 540 personas con problemas de adicción a través de los recursos asistenciales gestionados por la Fundación Canaria Cesica Proyecto Hombre.

El director general de Atención a las Drogodependencias, Fernando Gómez-Pamo, presentó hoy en Las Palmas de Gran Canaria la Memoria de actividades de la citada Fundación correspondiente a 2008, junto con la vicepresidenta de la Fundación, Carmen Luisa González Expósito, y el coordinador y director técnico de la Fundación, Roberto Perdomo.

En el trabajo con familias se atendieron 723 grupos de autoayuda y se realizaron 597 intervenciones en familias. Los programas de prevención de Proyecto Hombre tanto en Tenerife como en Gran Canaria se desarrollaron durante 2008 en 56 centros educativos y 11.714 alumnos, así como en 462 tutores y 909 familias. Además, las Escuelas Taller, que realizan servicios integrales a la Comunidad en ambas islas, atendieron a 111 alumnos.

En cuanto al perfil psico-social de los usuarios de Proyecto Hombre Canarias, la Memoria 2008 de CESICA refleja una mayor incidencia de la demanda de tratamiento por parte de los hombres, con un 90 por ciento, frente al 10 por ciento de mujeres. Por su parte, el grupo de edad más afectado por el consumo de drogas y otras sustancias es el de los 29-35 años que representa el 29,30%, seguida de la franja de edad de 23-28 años con un 22,10 por ciento, los comprendidos entre los 14-22 años con un 20,70 por ciento, los de 36-42 años con un 19,10 por ciento, y los de más de 43 años con un 8,60 por ciento.

Respecto a la droga por la que se demanda el tratamiento, la cocaína ocupa el primer lugar con un 49 por ciento, seguida de la heroína (23%), el crack y el alcohol (un 12%), el cannabis (2,5%) y las benzodiacepinas o medicamentos psicotrópicos (1,5%). El mayor número de usuarios se concentra entre los parados que han trabajado antes, que representan un 61,1 por ciento, seguido por los usuarios con contrato fijo o autónomo, un 17,2 por ciento, y por usuarios con contratos temporales, con un 10,3 por ciento.

En los programas de adolescentes, un 88% son chicos y un 12% son chicas, cuyas demandas por sustancias son en un 85%, en un 7% de cocaína y benzodiacepinas, y en un 1% de crack. El 47,6% de estos jóvenes ha realizado la enseñanza primaria completa y un 28,2% ha cursado enseñanza secundaria primera etapa, EGB, ESO, FP1 o grado medio.

TRES CENTROS

La Red de Atención a las Drogodependencias de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias cuenta con tres centros gestionados por Proyecto Hombre en las islas, formados por dos Unidades de Atención a las Drogodependencias (UAD) ubicadas en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, y dos Comunidades Terapéuticas, ubicadas en el municipio de Tacoronte y en Las Palmas de Gran Canaria.

Estos recursos de asistencia a las personas con problemas de adicción están financiados por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias a través de la Dirección General de Atención a las Drogodependencias.

El Proyecto Hombre en Canarias cuenta con diversos recursos y programas con los que atender la demanda de tratamiento de las personas afectadas por problemas de adicciones.

Así, como primer escalón para el acceso a estos recursos, el equipo terapéutico de Proyecto Hombre realiza la acogida, evaluación y diagnóstico para ajustar el tratamiento dependiendo del perfil del usuario para garantizar la respuesta efectiva a su demanda. A partir de ahí, el Proyecto Hombre dispone de recursos como la Comunidad Terapéutica Directa, el Programa de Reinserción, el Programa Garoé, además de diversos programas de prevención destinados a actuar de forma preventiva ante el fenómeno de las drogas.

Como instrumentos para garantizar un mayor porcentaje de éxitos en sus intervenciones, el Proyecto Hombre en Canarias mantiene abiertos como recurso complementario a los programas terapéuticos Pisos de Apoyo para cubrir la necesidad de algunos usuarios que carecen de apoyo familiar y económico, y ofrece a los usuarios la posibilidad de recibir formación que les capacite para su inserción sociolaboral por medio de las Escuelas Taller y el Taller de Empleo.