Actualizado 02/04/2008 17:09 CET

Trib.-El fiscal mantiene 28 años de cárcel para el supuesto patrón de un cayuco por la muerte de 10 personas en Agüimes

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía ha mantenido los 28 años de cárcel que pide para Said F., de nacionalidad marroquí, que negó hoy haber sido el patrón de la patera que arribó a la zona del Risco Verde en la playa de Arinaga, en el municipio grancanario de Agüimes, el 7 de septiembre del pasado año, cuando perdieron la vida diez inmigrantes que no sabían nadar.

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas celebró hoy el juicio contra Said F., acusado por un presunto delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y por homicidio imprudente.

La defensa, por su parte, solicitó la libre absolución porque el acusado asegura que fue detenido en Maspalomas tres días después de que ocurrieran los hechos y su letrado considera que "no hay pruebas suficientes para dictar un sentencia condenatoria tan grave" como la solicitada por el Ministerio Fiscal.

El acusado afirmó que había llegado a la isla a finales de agosto de 2007 tras partir del Puerto de Dajla, "15 días antes" de que se produjeran los hechos y durante este tiempo estuvo deambulando por las calles en Arinaga. Era la cuarta vez que intentaba alcanzar la costa del archipiélago.

Al ser arrestado coincidió con los dos testigos protegidos que han declarado en su contra en el centro de internamiento de Barranco Seco donde durmió con ellos en la misma celda y habló de lo ocurrido, aunque no les conocía "de nada", aseguró.

Said F. insistió en que no tiene "nada" que ver con lo ocurrido y no entiende por qué le acusan a él de ser el patrón de la patera, al tiempo que manifestó que no sabe lo que es un GPS.

Sin embargo, el Ministerio Fiscal sostiene que el acusado "favoreció y facilitó el tráfico ilegal de personas" al presuntamente "patronear manejando en todo momento el motor y un GPS desde Cabo Bojador" en Marruecos hasta las costas de la playa de Arinaga.

En dicha embarcación viajaban alrededor de 20 personas todas indocumentadas y que habían pagado previamente diversas cantidades de dinero a una persona de origen saharaui en El Aium para realizar el viaje.

Al divisar la playa, el acusado, según la Fiscalía, con intención de abandonar el lugar y regresar a las costas marroquíes, ordenó a los inmigrantes que abandonaran la embarcación sin asegurarse si efectivamente había poca profundidad en el lugar para que éstos pudieran llegar caminando al litoral.

Añadió que como quiera que la profundidad era bastante y los inmigrantes no hacían pie y no sabían nadar ni llevaban chalecos salvavidas, a medida que abandonaban la embarcación intentaron agarrarse a la misma para evitar hundirse, lo que provocó que la embarcación volcara junto a todas las personas que se habína agarrado a ella por no saber nadar.

Como consecuencia del siniestro murieron diez inmigrantes, de los que tres no han podido ser identificados, y el patrón logró huir del lugar a nado, pero fue detenido dos días después.

EL QUE MANEJABA SUPUESTAMENTE EL MOTOR.

Asimismo, la Fiscalía indica que los dos testigos protegidos dicen que la única persona que llevó el motor de la embarcación era el acusado y cuando éste dormía lo apagaba y también daba órdenes de achicar el agua que entraba.

Igualmente, el fiscal subrayó que el acusado "no parece recordar cuando llegó a España y situó su llegada antes de los hechos sin precisar a que parte de la isla lo hizo".

De igual modo, calificó de "sorprendente" el hecho de que "no había ningún rastro de la existencia" del acusado durante sus dos semanas en la isla, "ni ticket de compra, ni factura", lo que, a su entender, "está en consonancia con que no quiera afirmar la autoridad de los hechos".

El Ministerio Público destacó que la referida embarcación era totalmente inadecuada para el transporte de personas en una travesía desde el continente africano hasta las Islas Canarias, así como carecía de las mínimas condiciones de seguridad.

Por el contrario, el letrado de la defensa, Manuel Hernández Tarajano subrayó en sus conclusiones que "no queda claro" que su cliente viajara en la embarcación ni que éste transportara a los inmigrantes.

Agregó que "sólo" existen los testimonios de los dos testigos protegidos que dijeron quién era el patrón una semana después de lo acontecido y "cuando sabían que eso les favorecía para quedarse en España".

Hernández añadió que los dos testigos indicaron que el patrón fue la persona que les cobró el dinero para el viaje en Marruecos y que nadie "fue empujado u obligado a saltar de la embarcación".

Asimismo, el acusado dijo que no suele usar turbante o pañuelo en la cabeza, en contra de lo que declararon los dos inmigrantes como testigos.

CADÁVERES FLOTANDO EN EL MAR.

Por su parte los tres peritos forenses que comparecieron en calidad de testigos certificaron que los diez fallecidos murieron por ahogamiento y ninguna de las personas atendidas presentó hematomas que pudieran indicar que habían sido empujadas.

Además, declararon como testigos cinco agentes de la Guardia Civil, que recibieron el aviso de la llegada de la embarcación sobre las seis de la mañana del 7 de septiembre y ésta estaba semihundida a unos 25 metros de la costa con dos personas agarrándose a ella pidiendo auxilio.

Algunos de los agentes se quitaron la ropa para rescatarles y mientras sacaron a los dos supervivientes obervaron cuerpos que estaban flotando en el agua. Asimismo, avisaron al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Benemérita, ya que había algunos cadáveres bajo el mar.

Mientras la Guardia Civil se dirigía al cuartel para instruir diligencias en el trayecto vieron a otro inmigrante "con la ropa mojada, arena, salitre y tez morena que no hablaba ninguna palabra en castellano", al que detuvieron por carecer de documentación, aseguró uno de los agentes, que, no obstante, no recordó si se trataba del acusado.

El trágico suceso connmocionó a la isla y provocó que se suspendieran las fiestas que se celebraban en la localidad del sureste. Tras la celebración hoy del juicio, éste ha quedado visto para sentencia.