Publicado 14/06/2021 11:22CET

ARFEPAN reclama ayudas públicas para los pequeños negocios de panadería tradicional y artesana en el medio rural riojano

Panadería artesana de Pradillo
Panadería artesana de Pradillo - ARFEPAN

   LOGROÑO, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Pradillo, Alberite, Castañares, Murillo de Río Leza, Tirgo, Villamediana, Soto de Cameros, Quel, Albelda, Villa de Arnedo... La Rioja también tiene aroma y nombre de pan.

   La Comunidad Autónoma cuenta con no pocos establecimientos de panadería tradicional y artesana en muchos municipios, que son un auténtico valor patrimonial y gastronómico para el desarrollo rural, la economía local y cuyo arraigo es esencial en el crecimiento y dinamización de nuestras comarcas y pueblos.

   Conscientes de ello, la Asociación Riojana de Fabricantes y Expendedores de Pan de La Rioja (ARFEPAN), integrada en la FER, "se ha interesado recientemente por conocer estos establecimientos de panadería tradicional y artesana, su surgimiento y evolución y la manera en que su actividad contribuye a la economía local y al sostenimiento familiar".

   Algunos de ellos "incluso están regentados por mujeres que hacen de la panadería artesana en el medio rural no solo un modo de vida, sino una fuente de ingresos gracias al mantenimiento de estos pequeños negocios locales, absolutamente integrados entre los vecinos de estas poblaciones".

   El presidente de los panaderos españoles (CEOPPAN) y riojanos (ARFEPAN), Eduardo Villar, ha realizado ha visitado alguno de estas panaderías artesanas "que se caracetrizan por elaboran un pan natural, artesano y tradicional que es muy apreciado, con un extraordinario valor nutricional que utiliza materia prima de calidad y que es la delicia habitual de los vecinos y visitantes de estos núcleos rurales".

   Más allá de estas visitas y de la importancia y el valor que tiene que los riojanos conozcan la existencia de estas panaderías, ARFEPAN y CEOPPAN, considera "fundamental que estos pequeños negocios que sostienen en buena parte la economía de las poblaciones rurales, la economía familiar e incluso son una apuesta de integración laboral y social de la mujer al desarrollo rural, reciban las ayudas públicas de las distintas administraciones y sean beneficiarios de los fondos europeos de recuperación".

   Estas ayudas "son un importante y necesario estímulo para el mantenimiento, consolidación y fortalecimiento de estas pequeñas actividades económicas de los pueblos y ciudades en el entorno rural, concretamente hablamos de sus panaderías locales".

   "Las panaderías tradicionales y artesanas son desde hace muchos años un ejemplo extraordinario de esta capacidad que tiene una actividad económica para crear valor y recursos que potencian el desarrollo rural de La Rioja. Y algunas de ellas, siguen realizando una apuesta por los pueblos y por su mantenimiento, a pesar de las dificultades", dicen.

   Desde ARFEPAN se considera "esencial que estas panaderías reciban estos fondos públicos para su sostenimiento, y cuya tramitación y solicitud se realice de una forma sencilla, ágil y sin farragosas gestiones burocráticas que terminan desesperando y haciendo desistir a los pequeños promotores locales de estos negocios, como son estas magníficas panaderías".