La Asociación Riojana de Escritores (ARE) -que forma parte del Grupo 'Logroño por la Igualdad'- ha protagonizado la concentración mensual, que se desarrolla en la plaza del Ayuntamiento de Logroño, contra la violencia de género - EUROPA PRESS
LOGROÑO, 8 May. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Riojana de Escritores (ARE) -que forma parte del Grupo 'Logroño por la Igualdad'- ha protagonizado la concentración mensual, que se desarrolla en la plaza del Ayuntamiento de Logroño, contra la violencia de género. Su presidenta, Raquel Villar ha sido la encargada de leer el manifiesto, destacando que "la literatura y los libros son un elemento esencial en la lucha contra la violencia de género".
A la cita, además de varios ciudadanos, han acudido la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz, el primer teniente de alcalde, Miguel Sainz, y otros miembros de la Corporación del Ayuntamiento de Logroño, así como representantes de otras instituciones y colectivos.
El acto lo ha abierto por la concejala de Igualdad, Celia Sanz, quien ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de estos encuentros en los que se mantiene el foco en una problemática que nos azota como sociedad y ha querido recordar que ninguna mujer está sola.
Tras ella, Villar ha recordado, en el manifiesto, que "el 25 de noviembre fue declarado por la Organización de las Naciones Unidas como el 'Día internacional contra la violencia hacia las mujeres'. Tristemente, aunque suene a tópico, me uno a la evidencia de que no podemos acordarnos de esta lacra solo un día en el calendario".
La presidenta de ARE ha lamentado que "en lo que llevamos de año son ya diecisiete las mujeres asesinadas. Pero la violencia no se limita solo a los crímenes que acaban con la vida de amigas, vecinas, madres y hermanas. La violencia contra las mujeres tiene muchas caras. Violencia física, psicológica, sexual, contra los derechos reproductivos, patrimonial, económica. Día tras día, miles de mujeres en nuestra sociedad luchan por defender lo que es suyo o se resignan a una realidad que no les pertenece".
Villar ha destacado que "la educación en la igualdad y el respeto son clave para erradicar todo este tipo de violencias. Las mujeres no somos un objeto de posesión, exhibición, disfrute y uso. Somos personas, con sueños y anhelos, que merecen el mismo respeto y las mismas oportunidades que nuestros compañeros, los hombres. Y aquí la literatura y los libros son un elemento esencial. Hay una transición necesaria en la literatura, que va de la normalización y justificación de ciertas actitudes a la herramienta de denuncia y erradicación de la violencia contra las mujeres".
También han puesto varios ejemplos de cómo la literatura en el pasado ha servido para justificar la misoginia. Según las palabras de Villar, "las mujeres hemos escrito con muchos menos referentes literarios que nuestros compañeros, cuando paradójicamente, lideramos los hábitos de lectura desde lejos. Escribir también ha sido tradicionalmente un trabajo de hombres, porque mientras que ellos siempre han escrito apoyados por sus mujeres, en el caso de ellas, sus manuscritos solían terminar publicados a nombre de sus maridos". Afortunadamente, a juicio de la Asociación de Escritores, "todo esto está cambiando, la literatura, con voz de mujer, sirve de educación y denuncia contra todo tipo de violencias. Pero aún nos queda mucho por conseguir".
Así, Villar ha concluido poniendo varios ejemplos de escritoras como Emilia Pardo Bazán, con sus cuentos de 'El encaje roto', denunció el maltrato machista a finales del S. XIX. El ensayo de Virginia Wolf 'Una habitación propia', expuso la exclusión histórica de las mujeres del ámbito intelectual, creativo y económico. La distopía 'El cuento de la criada', de Margaret Atwood, denuncia la reducción de la mujer a su función reproductiva. La reciente ópera prima de Lucía Solla, 'Comerás flores', denuncia a través de bofetadas de palabras el maltrato psicológico dentro de relaciones desiguales.
El encuentro ha finalizado con las palabras de agradecimiento hacia todos los presentes de la edil de Igualdad, Celia Sanz, que considera muy importante "continuar incidiendo en la unidad que estas concentraciones representan". La amplia representación institucional y de agentes sociales que forman parte del grupo de trabajo Logroño por la igualdad muestra mes a mes "no sólo el compromiso sino la firme unidad de todos y todas para seguir trabajando contra esta barbarie".