LOGROÑO, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -
La empresa Hongos la Nava, ubicada en la localidad riojana de Pradejón, ha conseguido reducir en un 39,6% su coste de consumo energético tras instalar una batería industrial de respaldo de 215 kWh/100 kVA, según confirma la auditoría realizada durante el primer trimestre de este año, en comparación con el mismo periodo de 2025.
"Nos hallamos en un entorno energético marcado por una enorme volatilidad de precios, continuos cambios normativos y una frágil red ibérica. Tomar buenas decisiones en eficiencia energética se ha convertido en una ventaja competitiva para el sector empresarial", según afirma Guillermo Pascual, gerente de la empresa instaladora JA Pascual Laso.
El ahorro conseguido por Hongos La Nava se basa en que el gasto energético de la empresa deje de ser un coste variable incontrolable y se convierta en un activo que se puede gestionar.
Primero, porque se aprovechan al máximo los paneles solares. Hasta ahora, el excedente de producción solar durante fines de semana o las horas centrales del día se perdía o se vertía a la red a cambio un valor mínimo.
Con la incorporación de esta unidad de almacenamiento energético, la empresa captura y almacena el 100% de su excedente solar para consumirlo cuando las placas ya no producen, logrando una autosuficiencia real sin precedentes.
En segundo lugar, se consigue un colchón de potencia y se eliminan los sobrecostes por picos de demanda. Esto último supone uno de los mayores temores financieros de cualquier industria, los recargos en la factura por sobrepasar el límite de potencia contratada cuando arranca la maquinaria pesada.
Ahora, la batería instalada funciona aquí como un "amortiguador inteligente": cuando la empresa sufre un pico de consumo que amenaza con superar el límite contratado, la batería suplementa su propia energía de forma instantánea. El resultado real ha sido de 0,00 euro en penalizaciones, manteniendo la demanda de la red estabilizada de forma sostenida.
La compra inteligente por tramos horarios es la tercera ventaja. Dado que el precio de la electricidad varía drásticamente a lo largo del día, el sistema automatizado carga la batería durante las horas de tarifa mínima (en periodos horarios baratos o en horas de máxima producción solar) y la descarga durante las horas punta, cuando encender y mantener el funcionamiento fabril resulta más costoso económicamente.
Por último, garantiza la continuidad del suministro ante fallos de red, por lo que la actividad de la factoría deja de depender exclusivamente de la estabilidad de la red eléctrica general.
El sistema incorpora una doble garantía de suministro que la protege frente a apagones y micro cortes de la distribuidora. Por un lado, la batería entra en funcionamiento de forma automática en aproximadamente 20 milisegundos y, por otro, proporciona una autonomía de hasta 2,5 horas, ampliable durante el día gracias a la generación solar.
Además, la batería es capaz de generar la referencia de frecuencia y voltaje necesaria, lo que permite que la instalación fotovoltaica siga operativa incluso en ausencia de red externa.
De este modo, si el corte se produce en horas diurnas, el sistema combina la energía almacenada en la batería con la producción de las placas solares, optimizando el suministro disponible.
La rentabilidad financiera conseguida por esta empresa riojana con la citada instalación energética es de una TIR (Tasa Interna de Retorno) del 9,96% a 15 años de vida útil, cifra que supera ampliamente la rentabilidad de la mayoría de los productos financieros corporativos tradicionales del mercado actual.