Fundación Franz Weber - FUNDACIÓN FRANZ WEBER
LOGROÑO, 16 May. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Franz Weber ha denunciado que la cogida sufrida por un hombre, de cuarenta años, durante el primer encierro de Alfaro, ayer, viernes 15 de mayo, fue presenciada por personas menores de edad desde las talanqueras y balcones.
En nota de prensa, la ONG internacional ha alertado de la presencia de niños, "contemplando sin obstáculos toda la escena de violencia", que finalmente acabó con el traslado de hombre al Hospital de Calahorra.
Ha recordado que ya advirtió de que la reglamentación de tauromaquia de La Rioja no impedía que menores presenciaran situaciones de este tipo y que pudieron ver el contexto de sufrimiento.
Ha añadido que el propio consistorio difundió la convocatoria a través de sus redes sociales institucionales, donde se pueden comprobar incluso actividades taurinas dirigidas a niñas, niños y adolescentes.
Para esta entidad, "contemplar una cornada o una cogida que provoca lesiones de diferente intensidad no son situaciones aceptables que un niño de corta edad pueda visualizar".
Tampoco, "que estos contextos vayan a tener un impacto positivo en las vivencias personales, ni en su desarrollo psicosocial y moral posterior".
A este respecto, ha recordado que el pasado mes de febrero el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas advirtió nuevamente a España por la presencia y participación de personas menores de edad en la tauromaquia.
En concreto, se mostró "preocupado por el hecho de que los niños sigan presenciando la violencia y la muerte de los participantes durante las fiestas taurinas populares".
Además, encomendó a desarrollar "actividades de sensibilización entre los funcionarios públicos, los medios de comunicación y la población en general sobre los efectos negativos que tiene en los niños la violencia asociada a las corridas de toros".
La Fundación Franz Weber ha incidido en que esto supone "un claro acercamiento a la violencia y su exposición, contribuyendo a trivializar en el futuro el maltrato infringido a animales, e interiorizar el supuesto heroísmo de las personas lesionadas o fallecidas".
Con estos antecedentes FFW considera que tanto el Ayuntamiento de Alfaro, en su papel de patrocinador de los actos taurinos, como los promotores, son corresponsables de cualquier impacto social y psicológico posterior en los menores presentes.