Inauguración del retablo - GOBIERNO DE LA RIOJA
LOGROÑO, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -
La iglesia de San Pedro Apóstol de Ribafrecha ha recuperado su retablo clasicista, de la primera mitad del XVII, tras una intervención en la que el Ejecutivo regional ha aportado 18.000 euros de los 25.000 que ha supuesto la inversión (cerca del 72 por ciento del coste).
El consejero de Cultura, Turismo, Deporte y Juventud, José Luis Pérez Pastor, ha inaugurado este domingo la restauración del retablo, realizado en madera tallada, dorada y policromada.
Alberga un conjunto escultórico del Calvario compuesto por Cristo crucificado, la Dolorosa y San Juan, datado en torno a 1615. La obra, de autor desconocido, se localiza en uno de los muros laterales del templo, declarado Bien de Interés Cultural.
Tal y como ha informado el Gobierno riojano, el conjunto intervenido presentaba un estado de conservación deteriorado, con afecciones como ataques de insectos xilófagos, acumulación de suciedad y cera sobre la policromía, pérdidas de volumen, levantamientos de la capa pictórica y problemas estructurales en distintos elementos.
Los trabajos, ha concretado, han incluido la limpieza integral del retablo, la desinsectación y consolidación del soporte, la fijación de la policromía, la reintegración de volúmenes y lagunas cromáticas, así como la aplicación de capas de protección final.
Asimismo, se han revisado las sujeciones y eliminado elementos añadidos que resultaban perjudiciales para la correcta conservación de la obra.
Esta intervención se ha desarrollado en el marco de la línea de ayudas del Gobierno de La Rioja destinada a la conservación y restauración del patrimonio histórico-artístico, a través de la Orden de Ermitas.
La restauración del retablo del Calvario se suma a otras actuaciones impulsadas por el Ejecutivo regional en Ribafrecha, que en los últimos años ha destinado más de 92.600 euros a la conservación del patrimonio histórico-artístico del municipio.
Entre estas intervenciones figuran la mejora de la escalera de acceso al coro de la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, así como distintas actuaciones en la ermita de la Virgen de la Cuesta -centradas en la restauración de su retablo, puertas policromadas y la reparación de humedades- y trabajos en el yacimiento arqueológico de Valdehiguero.