Ingenieros de 2º curso de la UR desarrollan prototipos tecnológicos para mejorar autonomía de personas con dependencia - EUROPA PRESS
LOGROÑO 15 May. (EUROPA PRESS) -
Procurar hacer la vida más fácil a las personas más vulnerables. Éste es el principal objetivo de los proyectos que se han podido ver este viernes en la VII Feria de Ingeniería para Personas en Situación de Dependencia de la Universidad de La Rioja que ha presentado 19 soluciones, realizadas por alumnos de segundo curso de Ingeniería, para mejorar la autonomía personal.
Audioguías para personas con dificultades visuales, sistemas para abrir bolsas de plástico o envases, para cortar el pan con una sola mano, para teclear sin necesidad de motricidad fina, para pagar en un datáfono o incluso para echar pasta de dientes de forma más sencilla son algunos de los proyectos que se han podido ver en la feria y que demuestran la capacidad de los estudiantes de la UR en llevar a la práctica soluciones reales que a muchos de nosotros "ni siquiera nos hubiéramos imaginado".
Así lo han indicado tanto la directora académica de Formación e Innovación Docente de la UR, Adriana Díez Gómez del Casal, como la profesora de la asignatura de Tecnología de Fabricación del Departamento de Ingeniería Mecánica, Alpha Pernía Espinoza.
A estas propuestas se suman también la creación de mangos adaptados para cubiertos, soportes para sillas de ruedas o dispositivos de orientación táctil, hasta soluciones para facilitar el uso de ratones de ordenador o utensilios de cocina.
AYUDAR A LA SOCIEDAD
Durante un encuentro con los medios de comunicación, Díez Gómez del Casal ha defendido estos proyectos que "nos enseñan el valor que tiene todo lo que hacemos en las aulas y sobre todo la transferencia de poder ayudar a la sociedad con lo que hacemos en la Universidad".
Estos proyectos, continúa, "demuestran y motivan al alumnado a seguir mejorando y a esforzarse por dar ese servicio a las personas que lo necesitan".
Por su parte, Pernía Espinoza ha destacado que los casos reales surgen "de las demandas de las asociaciones" como pueden ser Ardem, Aspace, Cocinar a Ciegas o el CRMF del Ardero. También de usuarios independientes.
Como ha reconocido, cuando propone este proyecto a los alumnos en el primer semestre del curso "en un primer momento lo afrontan con temeridad o con miedo porque piensan que no tienen tantos conocimientos adquiridos pero, después, una vez que van conociendo al paciente y les van comentando sus problemas, se crea un vínculo, una empatía y ahí es cuando ellos quieren sacar lo mejor de ellos mismos".
"NO LO RESUELVE LA IA"
Con respecto al uso de la Inteligencia Artificial, la profesora ha explicado que "este tipo de proyectos son interesantes porque no los resuelve la inteligencia artificial, la tentación está ahí pero esto no lo resuelve, puede ayudar a darles ideas pero el hecho de fabricarlo, diseñarlo, prototiparlo... lo tienen que hacer ellos".
Finalmente la docente ha explicado que los proyectos presentados, las piezas que se imprimen o que se fabrican, se dejan en un repositorio en Internet y cualquier persona en cualquier parte del mundo los puede descargar y los puede fabricar con las instrucciones. Además se deja abierta la posibilidad de los estudiantes de hacer algún tipo de patente o comercialización.
Aún así, reconoce, hay algunos productos que son muy personalizados y, por tanto, solo valen para ese paciente concreto.
Las propuestas han sido desarrolladas por estudiantes de segundo curso de los grados en Ingeniería Mecánica, Ingeniería Eléctrica e Ingeniería Electrónica Industrial y Automática de la Universidad de La Rioja, en el marco de la asignatura Tecnología de Fabricación.
PROYECTO OSOR
El proyecto OSOR (Open Source and Social Responsibility) combina el aprendizaje activo, el aprendizaje-servicio y el compromiso social, proponiendo al estudiantado el reto real de diseñar y fabricar soluciones útiles, accesibles, reparables y personalizadas para personas en situación de dependencia.
Durante el proceso, los estudiantes han desarrollado no solo habilidades técnicas relacionadas con el diseño, la fabricación digital, la selección de materiales y el prototipado, sino también competencias clave como la creatividad, el trabajo en equipo, la comunicación, el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la responsabilidad social, esenciales en su futuro profesional.
Esta iniciativa forma parte del Proyecto de Innovación Docente 'Integración crítica de la Inteligencia Artificial Generativa en los Grados de Ingeniería Industrial: Innovación Docente en Tecnología de Fabricación', coordinado por la profesora Alpha Pernía Espinoza, del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de La Rioja.
En él participan también Javier Martínez de Pisón (UR), Rodolfo Múgica (UR), Andrés Sanz (USAL), Mónica Herreros (Hospital de Calahorra), Lucía Garro (ARDEM), Javier Calbet, Sara Ibarz y Laura Gómez (CRMF-Lardero del Imserso).
El proyecto busca integrar de forma crítica, responsable y eficiente las herramientas de inteligencia artificial generativa en la enseñanza de la Tecnología de Fabricación, especialmente como apoyo a la búsqueda de información, la generación de ideas, el diseño, la fabricación y la mejora de productos.
En este contexto, OSOR permite al estudiantado aplicar los conocimientos técnicos de la asignatura a un reto real con impacto social directo.
COLABORACIÓN
La edición de este año ha contado con la colaboración activa de profesionales, asociaciones, instituciones y personas usuarias que han compartido sus necesidades reales con los equipos de estudiantes.
En la definición y seguimiento de los casos han participado Mónica Herreros, del Hospital de Calahorra; Lucía Garro, de ARDEM; Javier Calbet, Sara Ibarz y Laura Gómez, del CRMF-Lardero del Imserso; Paloma García y Laura Palomero, de ASPACE-Rioja; Carlos Quesada, de Neko Escalada; y Ángel Palacios, César Ortiz y María Virginia Martínez, de CAC-Cocinar a Ciegas.
También han colaborado directamente Aitana Fernández, estudiante invidente de la Universidad de La Rioja, y Victoria Taramasco, familiar de una de las estudiantes de la asignatura. La formación se ha completado con un seminario impartido por Mónica Herreros sobre Terapia Ocupacional, orientado a concienciar a los estudiantes sobre las realidades de la dependencia.
GRADO DE DEPENDENCIA
En España, más de un millón y medio de personas tienen reconocido algún grado de dependencia y requieren apoyos específicos para llevar una vida autónoma. Sin embargo, los productos de asistencia convencionales son a menudo costosos y poco adaptables.
Frente a esta situación, OSOR demuestra que es posible desarrollar soluciones funcionales, económicas y personalizadas mediante tecnologías accesibles, que mejoran la calidad de vida de quienes las necesitan en tareas como comer, cocinar, desplazarse, orientarse, manipular objetos cotidianos o utilizar dispositivos electrónicos.
La feria, celebrada en el patio de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial, ha permitido conocer los prototipos desarrollados, conversar con los equipos de estudiantes y valorar el impacto de estas soluciones en la autonomía y calidad de vida de las personas destinatarias.