El investigador del CSIC y del CIBERER-Instituto Carlos III, Lluìs Montolui, en su intervención en la Universidad de La Rioja - UR
LOGROÑO, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
El investigador del CSIC y del CIBERER-Instituto Carlos III, Lluìs Montolui, ha considerado hoy que "hay que enseñarles a los doctorandos que hay que preguntar a la Inteligencia Artificial sobre temas en los que uno es experto, porque es la única manera de saber si te va a colar una mentira o no".
Montolui ha intervenido en la Jornada de Bienvenida al Estudiante de Doctorado de la Universidad de La Rioja con la conferencia 'No todo es posible en la ciencia. El papel fundamental de la ética en la investigación'.
Momentos antes de participar en la jornada, en declaraciones a los medios de comunicación, ha visto que la Inteligencia Artificial "pone las cosas tremendamente fáciles, por un lado, porque nos ayuda mucho; pero también trae muchos problemas".
"La IA ha venido para quedarse, no podemos tapar el sol con un dedo, pero no deja de ser un sistema, un algoritmo que nos va a proporcionar una respuesta estadísticamente correcta en un contexto determinado", ha indicado.
Ha abogado por "preguntarle sobre lo que sabemos", tener "control" sobre las cosas que le solicitamos y, luego, "no ser cándidos e inocentes a la hora de subir nuestras investigaciones a la Inteligencia Artificial" porque eso hace perder el control sobre las mismas.
Por otro lado, ha mostrado su "preocupación" por el hecho de que, si los estudiantes pueden usar la IA para resumir artículos sin leerlos; o para establecer hipótesis sin reflexionar sobre ellas, "si pueden utilizar la IA para interpretar los resultados y escribir los artículos, cómo vamos a formar la siguiente generación de científicos".
"Yo tengo el temor de que realmente no les vamos a dotar de la capacitación que necesita una persona que quiera dedicarse a esto de la ciencia", ha dicho.
No obstante, a la vez, ha reconocido poder tener "sesgo" por la edad y ha visto posible que las nuevas generaciones "integren esto de una forma espontánea y piensen que va a funcionar bien".
En este sentido, ha recordado las raíces cuadradas. Cómo se enseñaba a hacerlas hasta que las calculadoras fueron capaces con un botón. "Los matemáticos pusieron el grito en el cielo, porque se iba a dejar de formar a los chicos y chicas en la capacidad de entender a hacer raíces cuadradas; pero nadie nunca más ha necesitado hacer esto", ha relatado.
ÉTICA COMO MATERIA TRONCAL
Montolui ha felicitado a la Universidad de La Rioja por haber programado clases de ética, e integridad, en la investigación, considerando que "cualquier investigador o investigadora joven tiene que recibir unas mínimas normas de cómo comportarse.
La ética en este campo, ha considerado, es responder a la pregunta "para qué; para qué está usted haciendo este experimento". "Tú tienes que tener una buena respuesta para eso; porque si no tienes una respuesta para eso, seguramente lo mejor que podrías hacer es no hacer este experimento", ha indicado.
En su opinión, "hay que hablar de ello"; y es que "hay personas que cumplen las normas y van a realizarlo todo correctamente y hay personas que van a tomar cortocircuitos, van a tomar atajos y van a intentar engañar. Y esto, desgraciadamente, ocurre".
Ante esto, la salida es la "formación", como la impartida hoy. Para "alertar a todos estos investigadores, no solamente de lo que tienen que hacer, de las normas, sino de las consecuencias de vulnerarlas".
Entre las cosas que no se hacen bien ha citado la formación, que en otros países "se ha implementado de forma obligatoria". Es, ha relatado, una "de las batallas" que personas como él están llevando, "decididos a que se convierta en algo troncal, obligatorio".
"Porque luego se van a encontrar con problemas, seguro, y van a ver cosas a su alrededor que van a ver que no están bien y tienen que saber que no están bien y qué es lo que hay que hacer si se dan cuenta de que alguien está manipulando o fabricando datos", ha explicado.