Entrega del Premio Rafael Azcona a Maribel Verdú. - OCTUBRE CORTO
LOGROÑO 19 (EUROPA PRESS)
El Teatro Cervantes de Arnedo ha vivido una nueva jornada memorable durante la tarde de este sábado, con la entrega del Premio Rafael Azcona a Maribel Verdú, considerada como una de las actrices favoritas del guionista riojano.
Una entrega de un galardón que se enmarca en la 27 edición del Festival Octubre Corto. El público, que ha llenado el histórico teatro riojano, ha acompañado a la actriz en un acto cargado de complicidad cinematográfica y bellas anécdotas.
Una Verdú divertida y agradecida ha recibido el galardón entre largos aplausos y palabras de reconocimiento a su trayectoria.
La ceremonia ha tenido su punto álgido en la contagiosa complicidad que se ha respirado entre los participantes de la sobremesa redonda, que la actriz ha compartido con dos de sus grandes amigos y profesionales de la industria.
Han sido, en concreto, la actriz y cineasta Aura Garrido y el comunicador, cineasta y docente Luis Alegre, con quien ha repasado con humor y emoción la influencia de Rafael Azcona en el cine español y la huella que dejó en su generación y, muy especialmente en ella.
En referencia a su carrera profesional y respecto a sus papeles, Verdú ha compartido con el público arnedano un especial deseo: "Estoy cansada de papeles tan contenidos, fríos y malvados, yo soy todo lo contrario".
"Quiero -ha asegurado- uno de esos papeles que no me dejen dormir, porque tenga miedo de no poder enfrentarme a ellos", demostrando su eterna valentía y su amor por los saltos sin red en forma de inolvidables interpretaciones.
Recogiendo el galardón, Verdú ha hecho referencia al premio diseñado por Juan Carlos Balanza como "uno de los más bonitos de todos los que tengo" elogiando la estética "cinematográfica" del especial galardón.
La conversación ha revivido el espíritu de Azcona recordando anécdotas sobre la veneración del propio Azcona por Verdú.
En palabras de Luis Alegre, "Verdú es la única mujer que bailó con Rafael Azcona", relatando uno de los especiales momentos que compartieron en un Festival de Berlín cuando, durante una especial cena, Verdú se arrancó a bailar el 'Maria Isabel' de 'Los diablos' e invitó a Azcona a acompañarla.
Y con los compases de la pegadiza canción y un público entregado, ha finalizado el acto.