Obras en la subestación de Cascajos - EUROPA PRESS
LOGROÑO, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las obras para el soterramiento de la Subestación Eléctrica de Cascajos "siguen en su plazo previsto", como han apuntado este martes el alcalde de Logroño, Pablo Hermoso de Mendoza, y el responsable de Iberdrola en La Rioja. Ambos han acudido hoy a la zona de los trabajos, que ya acoge la subestación móvil provisional, que entrará en funcionamiento a final de mayo.
Será entonces el momento en el que se aislará por completo de la red eléctrica la actual instalación, por lo que se podrá comenzar ya con su desmontaje, ya a partir de junio, hasta que desapareza por completo toda la estructura metálica, algo previsto en dos o tres meses más.
Las obras de la STR de Cascajos comenzaron en el último trimestre de 2021 por parte de Iberdrola, como estaba previsto después del convenio que se firmó entre la eléctrica y el Ayuntamiento de Logroño.
Un acuerdo que contempla soterrar la subestación en la misma ubicación en la que se encuentra en la actualidad, algo que se estima que puede estar completado "para finales del año 2023 o principios de 2024", como ha incidido Hermoso de Mendoza, quien ha recordado que "se están cumpliendo los plazos previstos, para dar solución a un asunto que ha generado tanta controversia política y partidaria".
"Es uno de los temas que llevaban sin resolver en Logroño desde hace más de una década", ha recordado. Con el convenio firmado en julio de 2021 entre el Consistorio logroñés e Iberdrola, se soterrará al STR en su misma ubicación, con un coste total de 5,89 millones, de los que 4,39 millones correrán a cargo municipal, y 1,5 millones, de la eléctrica, que también cede gratuitamente al Ayuntamiento la parcela liberada tras la finalización de las obras, para viales y espacio libre público.
LAS OBRAS.
Las obras son complejas y se están desarrollando por fases. Las dos primeras ya se han llevado a cabo "y ahora -ha apuntado Pablo Hermoso de Mendoza- estamos en la tercera fase", con la instalación de la STR móvil provisional, el desmontaje de la actual subestación y el inicio de la construcción del edificio.
En la cuarta fase, prevista en verano de 2023, se iniciarán las obras de la nueva STR que podrán estar finalizadas, si se mantienen las previsiones, a finales de ese año o principios de 2024. La quinta y última parte será el desmontaje o retirada de la subestación provisional.
En palabras del alcalde, "la nueva subestación entrará en servicio con todas las condiciones de seguridad, comodidad y eficiencia, porque es la solución que presenta más ventajas", y, además de agradecer a Iberdrola su "esfuerzo", ha subrayado la importancia de "seguir cumpliendo los plazos para seguir dando electricidad de forma más eficiente, segura, económica y cómoda a la zona".
Por su parte, Carlos Sobrino ha detallado que, durante el mes de mayo, se irá dando alimentación a la STR móvil con el trasvase de entradas y salidas a líneas de media tensión, "de forma que se desconectará totalmente la subestación actual a finales de mayo y, a principios de junio, se podrá empezar el desmontaje".
La idea, ha continuado, "es que ya en junio se vayan viendo esas labores de desmontaje", con la previsión de que "en dos o tres meses se elimine toda la estructura metálica", y "luego ya continuar con la excavación para el soterramiento y el resto de las obras".
Aunque la STR móvil tiene un tercio de la potencia de la actual instalación, el responsable de Iberdrola ha asegurado que "se han hecho todos los apoyos necesarios desde las redes intermedias" para que no haya problemas.
Y también se ha referido Sobrino a la posibilidad de cortes en el suministro por las obras, algo en lo que ha afirmado que "nadie sufrirá más de un corte" en el momento del desenganche de la estación actual, una situación, además, que se avisará con 48 horas de antelación "y que no durará más de una hora". Este proceso se repetirá al final de las obras "dentro de dos años, y se hará lo mismo".
Sobrino ha destacado "el consenso" para el mantenimiento de la STR soterrada "que es la solución ideal, la mejor solución posible". Se trata de un proyecto de soterramiento completo, el equipamiento queda por debajo del nivel de la calle Miguel Delibes, y solo serán visibles los edificios de acceso y las chimeneas.
Algo que el responsable de Iberdrola ha valorado "en el aspecto urbanístico; en la seguridad, con la renovación de unos equipos con tecnología de los años 80, de hace cuatro décadas, y con paramentos aislados, campos eléctricos confinados y sin elementos de tensión; y en lo medioambiental, con los equipos bajo la rasante cero"
La integración de edificios de carácter industrial y de infraestructuras en las ciudades es no sólo conveniente si no necesario para mantener las prestaciones de calidad de los servicios que requiere la actividad urbana.
El estudio de alternativas del cerramiento lo han realizado Iñaki Ábalos y Renata Sentkiewicz. El estudio de alternativas incluye un cuidado diseño arquitectónico que envolverá estas instalaciones de forma novedosa y contribuye a que Logroño siga mejorando estética y funcionalmente perfeccionando el desarrollo del barrio de Cascajos.
SUBESTACIÓN TRANSFORMADORA DE REPARTO "CASCAJOS".
La Subestación Transformadora de Reparto "Cascajos" se instaló en 1990 en lo que todavía era el Polígono Industrial Cascajos para atender el incremento de demanda que ya no se podía cubrir con la STR de Varea y la de El Arco.
Actualmente asume una parte muy importante del sector Centro-Sur de la ciudad con notables demandas de energía en permanente aumento. Por ello, la situación actual, en el centro físico de la demanda, representa la mejor ubicación porque no tiene apenas pérdidas.
Otras ventajas son aumento en la seguridad de las personas como resultado de la aplicación de la nueva normativa; reducción del impacto ambiental al disminuir la emisión de ruidos, vibraciones o campos eléctricos y magnéticos; mejora de la calidad de suministro de la ciudad al incluir las últimas novedades tecnológicas; disminución de afección a otros servicios como agua, gas o telecomunicaciones; y una reducción de la superficie ocupada del 50% aproximadamente, lo que ayuda a una mayor integración estética en el entorno, a la libración de espacio público y del terreno necesario para completar el vial de Miguel Delibes.