LOGROÑO 2 Nov. (EUROPA PRESS) -
UGT Servicios Públicos La Rioja ha criticado "los problemas que sufre el personal de la Unidad de Apoyo del Centro de Salud de Cascajos ante la reorganización de los espacios utilizados por el personal de Rehabilitación".
El sindicato reclama a la dirección del centro una solución que permita desarrollar la actividad asistencial con garantías y sin perjudicar las condiciones de trabajo de fisioterapeutas y TCAEs.
A mediados de septiembre, el personal de la unidad tuvo conocimiento de que los profesionales de Rehabilitación dejarían de utilizar la consulta que ocupaban hasta ahora. Ante esta situación, el 17 de septiembre trasladaron por correo electrónico a la responsable de Enfermería y a la Dirección de Enfermería de Atención Primaria "los problemas que supondría destinar ese espacio a otros usos sin habilitar una alternativa adecuada".
Además, las y los profesionales del centro advierten de que actualmente el aparato de microondas utilizado en determinados tratamientos se encuentra en el baño del personal, "un espacio que no reúne las condiciones necesarias para la atención sanitaria". Su traslado a la consulta permitiría, además, realizar tratamientos en camilla cuando las circunstancias del paciente lo requieran.
Asimismo, UGT critica "la falta de un lavabo en el gimnasio, una carencia que obliga a trasladar material necesario para determinados tratamientos a la consulta y dificulta la higiene de manos entre pacientes, una medida esencial para garantizar la seguridad asistencial".
La reorganización también "puede afectar a la intimidad de los pacientes y a la protección de sus datos personales, ya que el personal necesita un espacio reservado para realizar llamadas telefónicas relacionadas con las citas y la atención sanitaria, ya que no resulta adecuado gestionar información personal y clínica desde el gimnasio, donde otras personas pueden escuchar las conversaciones".
A estas dificultades "se suma la disponibilidad de medios de trabajo, porque las y los profesionales cuentan con dos ordenadores y dos teléfonos, distribuidos entre el gimnasio y la consulta". "Si pierden el acceso a uno de estos espacios, la fisioterapeuta y la TCAE no podrán trabajar simultáneamente con las mismas herramientas y recursos, lo que puede dificultar la organización de la actividad diaria".
UGT considera que la distribución de los espacios sanitarios "debe responder a las necesidades reales de los profesionales y de los pacientes".
Por ello, reclama a la dirección que "estudie la propuesta trasladada por el personal de la Unidad de Apoyo y habilite unas instalaciones que permitan trabajar en condiciones adecuadas, garantizar la higiene y preservar la confidencialidad de la información clínica".
El sindicato insiste en que la reorganización de los espacios "no puede hacerse a costa de la calidad asistencial, la seguridad de los pacientes ni las condiciones laborales de la plantilla".
La Administración "debe escuchar a los profesionales que conocen de primera mano las necesidades del servicio y ofrecer una solución antes de que estas deficiencias repercutan en la atención sanitaria".