LOGROÑO, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -
Septiembre da un nuevo golpe a los bolsillos de los ciudadanos españoles, al retomar el IPC la senda de la subida anterior al verano, hasta el 2,3 por ciento. La incontrolable subida del precio de la luz figura como el principal culpable, pero no es el único bien de primera necesidad que sube en porcentajes inasumibles, como la vivienda (5,3 por ciento) o el transporte (5 por ciento), ha indicado USO en un comunicado.
El aumento continuo del precio de la luz es insostenible para unos hogares con
subidas medias por convenio del 1,67 por ciento en el último dato del mismo INE. Las
medidas para controlar el precio de la energía son a todas luces insuficientes, ya
que ni siquiera neutralizan el encarecimiento de septiembre.
Estamos asistiendo a una entrada temprana del invierno, con efectos
devastadores como por desgracia estamos observando, y ya vemos cómo el
mercado energético se está aprovechando de un sistema mayorista que permite
estos excesos y que volverá a sumir a decenas de miles de familias en la
pobreza energética durante los meses más duros.
Si se permitiese este libre mercado también para los sueldos, podría equilibrarse
la balanza, pero para los salarios sí que hay un acuerdo de contención, el de la
Negociación Colectiva, que pone un tope del 2 por ciento a esa subida y ni siquiera se
está llegando a ese máximo por tratarse únicamente de una declaración de
intenciones que siempre lleva muy poca intención de cumplirse.