Vivanco mostrará en el puente de la Constitución "los secretos de un maestro bodeguero que almuerza entre obras de arte"

Un niño en actividad en Vivanco
BODEGAS VIVANCO
Actualizado 03/12/2017 20:10:07 CET

LOGROÑO, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

Cada mes, cada estación, es fascinante. La bodega, la viña, el paisaje y las experiencias en torno al mundo del vino y su cultura, son especialmente apetecibles en los últimos días otoñales. Por ello diciembre, y su esperado puente de la Constitución, es un excelente momento para descubrir la calma en el viñedo frente a la vida que se saborea en las diversas actividades que Vivanco Bodega, Fundación y Experiencias ofrece a todos los públicos.

En diciembre, el sonido se concentra al abrigo de la bodega, tal y como podrán comprobar aquellos visitantes que disfruten de su visita guiada a Bodegas Vivanco. La fermentación alcohólica ha concluido y en los vinos tintos empieza la fermentación maloláctica: un proceso microbiológico por el cual el ácido málico se convierte en láctico, gracias a las bacterias lácticas presentes en la uva.

Se trata de una fermentación crucial para eliminar la acidez excesiva y conferir al vino un sabor más suave. Los blancos y rosados no requieren de ella, ya que la prioridad es su frescura y acidez.

El vino atesora toda una armonía de sensaciones, de trabajo concatenado, que invita a descubrir más y más. Maestro Bodeguero por un día nos descubrirá los días miércoles 6, sábado 9 y domingo 10 de diciembre, el arte de esta figura indispensable para que un vino culmine en un momento inolvidable.

Dos horas para descubrir, en las diferentes dependencias de la Bodega y el Museo Vivanco de la Cultura del Vino, que el vino nos habla del arte de fabricar artesanalmente una barrica y de los matices que se esconden en cada madera.

Los nuevos aprendices de maestro bodeguero sabrán con certeza qué cuidados debe recibir el vino dentro de los toneles; probarán la diferencia del vino que alberga una barrica de roble francés y americano, e incluso conocerán qué madera deberían elegir entre los 150 tipos de roble disponibles para fabricar estos recipientes.

Oler sus diferentes tostados, descubrir a ciegas algunos de sus aromas, disfrutar de una cata de vino en rama y elaborar su propio coupage, su vino "único e intransferible", son algunos de los momentos que también tendrán su nota de color histórica.

Porque en Maestro Bodeguero por un día se averigua, entre otras curiosidades, por qué Francia le debe a Napoleón sus extensos bosques de robles o cómo se transportan los robles entre los continentes.

Todo un descubrimiento que culmina con un concurso, una cata y un almuerzo riojano en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Vivanco de la Cultura del Vino. Un espacio que hará de esta actividad un momento inolvidable, ya que hasta el 1 de abril alberga la exposición del X Premio Internacional de Grabado y Vino Fundación Vivanco.

Una década que ha permitido admirar las posibilidades de la centenaria técnica del grabado, compleja y multiplicadora, gracias a las 1036 estampas presentadas a concurso desde la primera convocatoria en 2008. Diez años repletos de la asombrosa creatividad de los más de 780 autores que han participado a lo largo de este tiempo en este certamen con presencia nacional e internacionalmente.

Sin duda alguna, los recién estrenados maestros bodegueros saborearán aún más su vino, y las viandas riojanas, rodeados de las 30 obras escogidas entre los 106 grabados de 79 autores presentados a concurso en 2017. Este año, la artista italiana Federica Bau ha sido la ganadora del Primer Premio gracias al aguafuerte (viñedo); y la asturiana Mª José González Alonso, Barrial, Segundo Premio por su estampa Pepitas.

Las Menciones de Honor han recaído en Aporía anacreóntica, de Lola Fernández Corral; La noche vino festiva, de Mª Teresa González Escolar (ambas artistas de Madrid); y la soriana Paz Vicente de Benito, Mención de Honor por Lacrima vitis.

Para conmemorar esta década de apoyo incondicional a artistas emergentes, y otros ya reconocidos, gracias a la estrecha colaboración entre la Fundación Vivanco y la ESDIR (Escuela Superior de Diseño de La Rioja), a estas 30 obras citadas se han sumado todos los Primeros Premios de las nueve ediciones anteriores. Esencia de vino, de David Rodríguez Caballero (2008); La Vendimia, de Alberto Marcos Barbado (2009); Sin título (Lema: La penúltima), de Erik Kirksaether; De Londres a Berlín, Clément Richem (2011); Tierra roja, de David Arteagoitia García (2012); La Cata. Olor, de Pablo Casado Mena; La raíz, de Juan Lara Hierro; El oro en purpurinas llamas, de Svetlana Kalachnik (2015); y Vánitas o del disfrute de la vida, de Miguel Villarino, nos recordarán parte de la historia de este premio que apoya el arte entre artistas incipientes y consolidados.

Durante el puente de la Constitución se sucederán las visitas, libres o guiadas (consultar horarios en www.vivancoculturadevino.es o llamar al teléfono 941 322 323) a las cinco Salas Expositivas Permanentes del Museo Vivanco de la Cultura del Vino, considerado por la UNESCO como el mejor del mundo en su categoría. A su sorprendente colección de sacacorchos, una de las más importantes del mundo, con más de 3500 referencias, se suman piezas de todas las civilizaciones y una colección etnográfica que permite descubrir la milenaria historia entre vino y hombre.

Un camino hacia el conocimiento que cuenta con audiovisuales premiados a nivel nacional e internacional, y con interactivos para los más pequeños, que asombra a todo tipo de público.

Los niños a partir de tres años podrán disfrutar durante estos días de su particular mundo entre viñas en Vivanco Kids, que en esta época del año ha diseñado para ellos los Talleres Infantiles Invierno en el Viñedo. Además de crear y experimentar artesanalmente con los diferentes materiales que encontramos en el viñedo y la bodega, los niños saciarán su innata inclinación a descubrir en las dependencias exteriores e interiores del Museo Vivanco de la Cultura del Vino.