La zona Norte, en la que se ubica La Rioja, acaparó el 27 por ciento de los procedimientos concursales

Actualizado 14/01/2007 11:39:32 CET

LOGROÑO/ MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

La zona Norte (Aragón, País Vasco, Navarra, La Rioja, Cantabria, Asturias y Galicia), acaparó el 27 por ciento de los procedimientos concursales del 2006. A nivel estatal, el número de concursos publicados en el BOE EL año pasado descendió casi un 4 por ciento, hasta contabilizar 881, tras más de dos años de vigencia de la nueva Ley Concursal, que no ha supuesto cambios significativos en cuanto al número y uso de los procedimientos de insolvencia en España, según el 'Baremo Concursal' que elabora PricewaterhouseCoopers.

La firma indicó hoy que los procedimientos se prolongan por encima del tiempo previsto por la Ley, una normativa que buscaba dar rapidez y simplicidad al procedimiento concursal, algo que "en la práctica no se ha conseguido".

En este sentido, el estudio refleja que en los concursos iniciados en 2004 y para los que existe información disponible en el Registro Público de Resoluciones Concursales, se tardó una media de 14 meses en que se produjera la aprobación judicial de un convenio, lo que duplica las estimaciones de la Ley para llegar a esta fase.

Por tipo de procedimiento, el 89% de las entidades en concurso han sido declaradas en concurso voluntario y el 11% en concurso necesario. En el estudio se aprecia una ligera tendencia a la baja en el uso de estos últimos respecto a 2005, cuando se registró un total de 120, el 13% del total. Por ello, el baremo concluye que los incentivos legales que contempla la Ley Concursal no parecen animar a los acreedores a la hora de solicitar concursos necesarios.

Por zonas geográficas, el área mediterránea (Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares y Murcia) aglutina el 43% de los procedimientos y continúa siendo la zona española más activa en términos concursales. Le sigue la zona Norte con un 27% de los procedimientos, la zona centro (Madrid, Castilla León, Castilla La Mancha y Extremadura), con un 19%, y finalmente la zona Sur (Andalucía, Canarias, Ceuta y Melilla), con el 10% de concursos.

DISTRIBUCIÓN SECTORIAL.

La industria y los servicios acapararon el 45% de los concursos, con 210 y 185 concursos, respectivamente. La metalurgia y la maquinaria industrial fueron los subsectores más afectados, con 90 concursos, casi duplicando las cifras del año anterior. PricewaterhouseCoopers considera que la deslocalización y las incertidumbres que vive parte de la industria auxiliar del automóvil y de componentes se han hecho notar en este ejercicio. En servicios, destacó el comercio minorista con un total de 68 concursos.

El tercer gran sector por número de insolvencias fue la construcción, con 136 casos. Junto con el inmobiliario (40 casos) sumarían aproximadamente el 20% del total de las insolvencias, un 3% más que durante 2005. La distribución sectorial de los concursos permanece estable en el tiempo apreciándose un ligero ascenso en los concursos de empresas de construcción y un mayor repunte en el sector de automoción.

El estudio también refleja la escasa popularidad de la solicitud de concursos por parte de las personas físicas. En 2006 se publicaron 55 concursos de este tipo, frente a los 78 en el año precedente.

Por otro lado, las compañías que han entrado en concurso son de muy pequeño tamaño. Sólo un 7% de ellas tenía un activo superior a los 10 millones de euros. Además, un 53% del total de empresas tenían un volumen de activos inferior a dos millones de euros.

En cuanto a la dimensión de los concursos, en 2006 se produjo un incremento de casi el 23% en el tamaño medio de los activos de las compañías en concurso. Si el cálculo de esta media no tomara en cuenta el peso de los dos grandes concursos del año, Forum Filatélico y Afinsa, se podría concluir que no se han producido variaciones significativas en los tamaños medios de los concursos en España en 2006.

El director de la Unidad Concursal de PricewaterhouseCoopers, Enique Bujidos, señaló que estos datos reflejan que 2006 ha sido "un buen año para las empresas españolas", y que tanto las compañías como sus acreedores siguen sin utilizar el concurso en España como forma de solucionar situaciones de crisis.