Actualizado 21/10/2011 19:56

La incidencia de personas con defectos congénitos en España ha caído un 54% en 30 años por el aborto, según expertos

VALENCIA 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

El profesor de Anatomía y Fisiología de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Salvador Mérida, ha presentado junto a otros dos miembros del Grupo de Investigación en Bioética de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, un estudio según el cual la incidencia de los defectos congénitos en España ha disminuido del 2,2% de los años 1980 y 1985, al 0,98 por ciento en 2009, una caída del 54% que atribuye al aborto.

Según ha explicado en el Congreso Nacional sobre esta materia que se celebra en Medina del Campo (Valladolid), esta reducción en más de la mitad se debe fundamentalmente, "al efecto del aborto por riesgo fetal". Además, la incidencia en nacimiento con Síndrome de Down ha caído un 63 por ciento debido, sobre todo, "al aborto de los afectados", conforme ha señalado.

Según puntualiza el autor de la investigación, si se corrige si este dato con el incremento de casos durante la gestación, "el valor real de fetos abortados estaría en torno al 80 o 90 por ciento de los afectados".

En el trabajo 'Veinticinco años de cribado eugenésico en España', el profesor Mérida también señala que "frecuentemente, en la bibliografía sobre esta materia se omiten los abortos debidos a las limitaciones de la técnica de la amniocentesis" que el experto cifra entre "1.250 y 2.500 fetos en 2009", frente a "3.317 abortos realizados por riesgo fetal el mismo año".

En el mismo Congreso, el profesor de la Universidad CEU Cardenal Herrera Jaime Vilarroig ha presentado la investigación titulada 'La desaparición silenciosa: a propósito del cribado eugenésico de las personas con Síndrome de Down', del que se desprende que el descenso de nacimientos de personas con esta discapacidad también ha sido determinante la interrupción de embarazos.

"Si para el período comprendido entre 1980-1985 nacían 17,48 niños con síndrome de Down de cada 10.000, en el 2009 sólo nacieron 7,24", ha señalado. A su juicio, "la principal causa de este hecho es la interrupción voluntaria del embarazo o aborto, dado que no existe curación para esta anomalía congénita".

Para Vilarroig, "lo que estos hechos revelan es una profunda contradicción entre el positivo esfuerzo que hace la sociedad para que las personas discapacitadas alcancen mayores cotas de autonomía por un lado, y el fuerte rechazo a los individuos que vienen lastrados con algún defecto congénito por otro".

Según apunta, "el rechazo de la vida naciente portadora de alguna anomalía muestra el rostro poco humano de una sociedad donde se valora más al hijo sano que al enfermo".

EUTANASIA

Por su parte, el investigador principal del Grupo de Bioética de la CEU-UCH, Emilio García Sánchez, ha expuesto su propuesta de la medicina paliativa o de los cuidados paliativos como "vía para rescatar lo humano presente en la vida de enfermos moribundos, tal y como están recomendando muchas de las asociaciones médicas de Europa y América de modo unánime".

Según el profesor García Sánchez, "en algunos estados donde está despenalizada la eutanasia el desarrollo en la red del sistema sanitario de unidades de cuidados paliativos suficientes y de calidad está provocando un descenso de las peticiones individuales de eutanasia o de suicidio asistido".

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