Archivo - Una página web de juego 'online', a 16 de marzo de 2025, en Madrid (España). - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
Ansiedad, problemas a nivel académico, mentir al entorno, deterioro en las relaciones personales y pérdida de control son algunos de los síntomas que están padeciendo los jóvenes, cada vez con más temprana edad, tras volverse adictos al juego online.
En 2024, el 5% de las personas que solicitaron ayuda profesional en Proyecto Hombre Madrid presentaba adicción al juego. Su servicio de orientación e información detectó un aumento en las llamadas realizadas por las personas adultas, pero también en los menores.
"Como toda adicción, al principio es por placer, pero luego es para dejar de estar mal", advierte en declaraciones a Europa Press el psicólogo de Proyecto Hombre Madrid Pablo Llama por el Día Internacional del Juego Responsable. La entidad ha llegado a atender a jóvenes desde los 14 años, quienes han "normalizado" el juego online, una conducta que es "ilegal" para su edad.
Los videojuegos, incluidos aquellos que implican dinero, las apuestas deportivas, las criptomonedas o 'trading', que cada vez tiene mayor presencia especialmente entre los chicos, así como las loterías y el bingo, este último con mayor presencia en las chicas, son los juegos más frecuentes entre los más jóvenes.
"Hay mucha publicidad entre nosotros, sobre todo desde los móviles, como los juegos de azar. Lo vemos también en la televisión tras un partido de fútbol. Cada vez hay más joven que demandan tratamiento que no son sencillas y requieren mucho esfuerzo", apunta el psicólogo.
El funcionamiento de estas plataformas provoca que los jóvenes sientan la necesidad de "estar conectados de manera continua" para no perder "la oportunidad". A través de recompensas diarias que impiden la desconexión y mecanismos de gratificación inmediata que fomentan que se siga jugando, se favorece el desarrollo del juego problemático.
Desde Proyecto Hombre recuerdan que cuando los jóvenes no pueden jugar, o juegan pero pierden, comienzan a sentir irritabilidad. Con frecuencia sienten ansiedad y obsesión por seguir jugando, suelen acumular elevadas pérdidas económicas e incluso cometen delitos con el objetivo de recuperar ese dinero perdido.
"HAY QUE PEDIR AYUDA"
Llama insiste en la importancia de informar sobre las consecuencias que el juego puede tener, especialmente en menores, y subraya la necesidad de identificar comportamientos que pueden indicar que existe un problema, como el cambio de conducta, la gestión del dinero o que dejan de hacer sus cosas.
"Es un consumo problemático. Cuando nos llegan estos casos, hacemos una evaluación desde un enfoque multidisciplinar e individual. Cada uno necesita una intervención diferente. Siempre hay salida y es importante pedir ayuda cuanto antes para ahorrar problemas", recalca.
No solo los jóvenes registran estos problemas, también lo experimentan los adultos, aunque en su caso tiene más protagonismo el juego presencial, como las apuestas deportivas, la ruleta, las tragaperras, el bingo y la lotería. La edad media de los hombres en tratamiento es de 39 años, cifra que asciende a 43 años en el caso de las mujeres.
En el caso de los hombres que presentan adicción al juego, este periodo suele ser de entre 5 y 8 años, mientras que en mujeres es bastante más alto debido, entre otros, a la existencia de una mayor estigmatización de la mujer que presenta adicción.