Actualizado 27/07/2007 21:01 CET

(Ampl) PSM.- Tomás Gómez será secretario general del PSM, al lograr el apoyo de la mayoría de los delegados

MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Parla, Tomás Gómez, ha sido el único candidato capaz de formalizar sus aspiraciones en la sucesión de Rafael Simancas al frente de la Secretaría General del Partido Socialista de Madrid, al arrasar en el número de avales y dejar sin opciones a los otros dos precandidatos José Cepeda y Manuel García-Hierro.

De esta forma, tras el recuento de avales, que duró más de cinco horas, Gómez se enfrenta en solitario a una segunda votación de los 638 delegados presentes en el Congreso, ya sin ninguna posibilidad de que, como auguró la presidenta de la Gestora, Cristina Narbona, "pueda haber sorpresas hasta el final". Así, poco antes de la medianoche, Gómez será nombrado nuevo líder de los socialistas y dará comienzo una nueva etapa para el socialismo madrileño.

"El Congreso comienza mal", señaló el portavoz de la candidatura de José Cepeda, Juan Antonio Ruiz Castillo, a las dos horas de su apertura. Así, y acompañado por el portavoz de Manuel García-Hierro, Francisco Hernñandez, ambos denunciaron que el proceso comenzaba "rompiendo la tradición democrática de manera unilateral por la candidatura de Tomás Gómez", con la única intención de "impulsar su candidatura por considerarla la mayoritaria".

Por ello, acusaron a Gómez de rechazar la propuesta de Cepeda y García-Hierro de hacer una lista conjunta con miembros de las tres candidaturas para la composición de la Mesa del Congreso y de la Comisión Electoral, "dos órganos que velan por la legalidad, la transparencia y la legitimidad", explicó Ruiz Castillo.

Los portavoces de ambas candidaturas señalaron que, finalmente, y "ante la negativa de Gómez", sólo se presentó al Congreso la lista hecha por la candidatura del alcalde de Parla, "elaborada únicamente con miembros cercanos a él", ya que Cepeda y García-Hierro eludieron presentar otra opción para "no dar una sensación de división desde el primer momento".

Los 836 delegados presentes en el Congreso, en representación de todas las agrupaciones socialistas de la región, tan sólo tuvieron la opción de votar una lista, que salió elegida, según el portavoz de Cepeda, no por unanimidad "como vienen siendo habitual en la historia del PSOE". Sin embargo, desde el entorno de Gómez eludieron entrar en las acusaciones vertidas sobre su candidatura.

La polémica comenzó mucho antes de conocerse el número de avales con los que los precandidatos debían consolidar su apuesta, un mínimo de 212, y apenas pocos minutos después de las intervenciones de apertura del Congreso hechas por el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, y la presidenta de la Gestora, Cristina Narbona, quien hoy traspasa la dirección del partido al nuevo secretario general.

Ambos dirigentes pidieron "democracia y la cohesión en el Congreso" además de apelar a "la libertad de todos los avales" a la hora de depositar su voto.