El Ayuntamiento empieza a desmontar la base de Colón, que irá al centro de la plaza poco a poco en los próximos meses

Actualizado 17/10/2009 12:35:02 CET

MADRID, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Madrid ya está desmontando la peana de la estatua de Colón para trasladarla al centro de la nueva rotonda que se está construyendo en la plaza, adonde se moverá poco a poco desde principios del mes de noviembre, dentro del plan del eje Prado-Recoletos, que se está ejecutando troceado.

Según explicó el coordinador general de Proyectos Singulares del área de Urbanismo, Manuel Arnaiz, a Europa Press, la estatua ya ha sido bajada de la columna, que ahora debe ser desmontada "pieza a pieza" para poder moverla a su nueva ubicación. Además, fuentes municipales confirmaron a EP que se está "protegiendo y catalogando adecuadamente cada pieza para luego poder colocarlas en su nuevo lugar".

La colocación de los diferentes trozos de la peana no se hará de una sola vez, sino que "primero reforzará la cimentación de la nueva ubicación y luego se montará la columna por partes, para concluir con la instalación de Colón en lo alto".

Estos trabajos se desarrollarán "a partir de principios de noviembre" y a lo largo de "los próximos tres meses", ya que la reforma del ámbito está financiada con 3,96 millones de euros procedentes del Fondo Estatal de Inversión Local (FEIL), por lo que el plazo de ejecución no puede ir más allá del 31 de diciembre.

Para la reforma de la plaza fue necesario mover antes las fuentes del Descubrimiento, trabajos que comenzaron en mayo. Estos elementos ornamentales podrían acabar en la plaza de Legazpi, según avanzó el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, el pasado mes de febrero, cuando también explicó que el cambio de ubicación de la estatua al centro de la plaza busca "dar continuidad a la tendencia de toda la calle, que comienza con Atocha, sigue en Neptuno y Cibeles y, tras Colón, continúa por el paseo de la Castellana hacia arriba, donde se suceden las plazas con fuente en el medio".

Con respecto a una posible restauración de la estatua y la peana, ésta última especialmente deteriorada en algunos puntos debido a la fragilidad de la piedra caliza en la que está construida, las fuentes municipales indicaron que será el área de Las Artes la que determine en el futuro si es necesaria una intervención en este sentido.

EL MONUMENTO

La primera propuesta para dedicar un monumento al descubridor en Madrid parte de 1862, cuando se aprobó instalar frente a la Casa de la Moneda una estatua de bronce del escultor José Piquer, autorización concedida en 1863 aunque no llevó a ninguna ejecución efectiva, informa la página Monumentamadrid consultada por Europa Press.

Pero en 1877, para conmemorar la boda de Alfonso XII con la Infanta María de las Mercedes de Orleans, se retomó el proyecto, convocando un concurso nacional que ganó el arquitecto madrileño Arturo Mélida, quien se encargó además de trazar y esculpir el impresionante pedestal de estilo neogótico isabelino de 17 metros de altura en piedra caliza blanca de Fons. La estatua de Colón, en mármol de Carrara, fue labrada en Roma por el escultor catalán Jerónimo Suñol.

Aunque las obras comenzaron en 1881, no se acabaron hasta 1885, estando prevista para el 4 de enero del siguiente año su solemne inauguración, que se anuló por el fallecimiento del Rey, por lo que la entrega oficial a la villa de Madrid se retrasó simbólicamente hasta el 12 de octubre de 1892, para hacerla coincidir con el IV Centenario del Descubrimiento de América.

El coste total ascendió a 215.640 pesetas, incluida la verja que lo cercaba, que fueron sufragadas en su mayor parte por los aristócratas promotores, aunque se aprovechó un fondo destinado a costear un monumento a la Independencia Nacional que no llegó a realizarse.

En 1894 el propio Suñol modeló una nueva versión en bronce de la estatua madrileña, modificado el rostro y simplificado el vestido, que se instaló frente al monumento a Shakespeare en el Central Park de Nueva York; mientras que en 1891 Mélida realizó el colosal cenotafio de Colón para la catedral de La Habana, que después de la pérdida de Cuba en 1898 se trasladó a la de Sevilla.

En junio de 1972 se aprobó el proyecto de reforma de la plaza de Colón por el arquitecto Manuel Herrero Palacios, construyéndose los nuevos jardines del Descubrimiento, por lo que se desmontó el monumento a Colón para trasladarlo desde el centro de la plaza a su nuevo emplazamiento en la esquina de la calle Jorge Juan con el paseo de la Castellana, centrando una plazoleta circular a 2 metros de altura, parcialmente rodeada por una espectacular cascada de 90 metros de longitud que rememora el océano que tuvieron que atravesar los descubridores.

La ocasión se aprovechó para realzar el monumento con un nuevo basamento y para prolongar el fuste neogótico original con un nuevo tramo que le proporciona mayor esbeltez, y perdiendo por el camino la estupenda reja diseñada por Mélida. El 15 de mayo de 1977 los Reyes, el presidente Adolfo Suárez, el alcalde Juan de Arespacochaga y otras personalidades inauguraron el conjunto.

En la escultura, Colón aparece de pie, vestido con sayo y manto ribeteado de pieles, con el brazo izquierdo extendido y sosteniendo en la diestra una bandera de Castilla que apoya sobre un globo terráqueo. El pedestal, de más de 21 metros de altura, se compone de una triple grada en la que se asienta un primer basamento moderno sobre el que descansa el monumento antiguo. Éste está formado por un templete gótico de planta cuadrada, rematado por una cubierta piramidal, coronada por un segundo templete en cruz, del que arranca una columna fasciculada también octogonal, sobre la que descansa la figura.

Los cuerpos están decorados con relieves separadas por columnas y protegidas por doseletes rematados con pináculos góticos. Entre otros, las figuras representan a personalidades como el propio Colón, los Reyes Católicos, la Virgen del Pilar o Fray Diego de Deza, así como diversas inscripciones y escudos de armas.