Actualizado 05/03/2021 15:34 CET

Los Bomberos de la Comunidad retiraron 185 cadáveres de las residencias en el punto álgido de la pandemia

Agustín de la Herrán Souto, Jefe del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, comparece en la comisión de investigación de Residencias y Covid-19 de la Asamblea de Madrid
Agustín de la Herrán Souto, Jefe del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, comparece en la comisión de investigación de Residencias y Covid-19 de la Asamblea de Madrid - ASAMBLEA DE MADRID

MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los Bomberos de la Comunidad de Madrid retiraron 157 cadáveres del interior de las residencias en el punto álgido de la pandemia del coronavirus, mientras que los Bomberos del Ayuntamiento de Leganés retiraron 19 en los geriátricos de su municipios y los de Fuenlabrada 9.

Así lo ha indicado este viernes en la comisión de investigación sobre Residencias y Covid-19 que se celebra esta mañana en la Asamblea de Madrid Agustín de la Herrán Souto, jefe del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad, a petición del Grupo Parlamentario Unidas Podemos al objeto de informar sobre dar cuenta de los datos y la gestión del Cuerpo regional de Bomberos durante la crisis del coronavirus.

Según ha respondido a preguntas de algunos diputados, no le consta que los bomberos de Alcorcón recogieran ningún cadáver en las residencias de este municipio, cuando ellos sí recogieron cinco allí, poniendo así en entredicho algunas de las declaraciones de la alcaldesa de Alcorcón, Natalia de Andrés, la semana pasada en esta comisión. El compareciente sí ha indicado que mandó un requerimiento a estos bomberos locales en este sentido.

El jefe de Bomberos de la Comunidad ha explicado que cuando les asignaron esta función no sabían "si tendría que recoger 12, 30 o 300" cuerpos sin vida de estos centros. Para ello, pusieron en marcha la Sala Covid con miembros de la Consejería de Asuntos Sociales, bomberos voluntarios y Agentes Forestales, que se encargaron de hacer un filtrado importante d e la información que les llegaba.

Así, de aproximadamente 1.200 reportes fallecidos para confirmar realmente las retiradas que teníamos que llevar a cabo. "Desde esa Sala pensábamos que podíamos hacernos cargo con todos los fallecidos de la región, con apoyo de la Funeraria de Madrid. Cuando vimos que se experimenta un pico grande, preavisamos a los Cuerpos de Bomberos locales con parques propios y les informamos de ello para que pudieran ponerse en marcha. En ese contexto los cuatro municipios se organizaron para que dos de ellos (Leganés y Fuenlabrada) hicieron retirada de cadáveres y los otros no. Fue un pacto entre ellos para repartir la carga de trabajo", ha explicado.

Su trabajo comenzó a finales de marzo. El primer día recogieron 6 cadáveres. El 5 de abril empezaron a ver un pico en esta recogida de cadáveres, por lo que ese día reforzaron el parque de Bomberos de las Rozas, que fueron los principales encargados de esta tarea, tras proporcionarles formación. El último día de recogida por parte de los Bomberos fue el 17 de abril y el pico de relevancia en esas tres semanas con tarea asignada fue entre el 1 y 9 de abril, ha apuntado.

No obstante, De la Herrán ha precisado que eran las funerarias las que de forma prioritaria se hacían cargo de estas tareas y que ellos actuaban en circunstancias de que los residentes fallecieron no tenían seguro o por la demora. "Llegamos a recoger algunos con 5 o 6 días fallecidos. Por norma general actuábamos entre las 24 y 36 horas", ha apuntado.

RECONOCIMIENTOS LIGEROS Y PESADOS

Además, también través del Platercam realizaron reconocimientos ligeros y pesados en residencias de mayores. "La declaración del Platercam nos genera cierta tranquilidad porque es una estructura que nos da un trabajo cómodo y aunque la situación era muy crítica se iban tomando decisiones a la medida que surgían. Era muy delicado enfrentarse algo tan inédito y con tan poco conocimiento", ha declarado.

Sobre los reconocimientos ligeros, ha explicado que iban a dos bomberos con un reconocimiento interior y otros de la forma exterior del geriátrico. Estos equipos tenían la misión de realizar un primer contacto presencial en los centros señalados por la Consejería de Políticas Sociales. Su objetivo es analizar la situación del centro, identificar sus necesidades y detectar urgencias.

"Fue una actuación difícil y dura. Nosotros teníamos información de Políticas Sociales, pero también llegaba por otras fuentes al comité asesor como prensa, alcaldes, el 112, geriatras, etcétera, y con esa información se hacía una planificación. Se testaba de primera mano en los reconocimientos ligeros su situación. Se analizaba el centro y su posibilidad para establecer medidas de control de la infección. No es lo mismo implantar medidas en un chalé de un planta que en una gran residencias de cuatro edificios", ha dicho De la Herrán.

Tal y como ha detallado, identificaron en torno a 70 y 80 residencias que estaban en situación de alta gravedad, "preocupante" y se realizaron 483 reconocimientos ligeros, 109 por los Bomberos de la Comunidad solo entre el 1 y el 6 de abril. "Con ese número advertimos a la posibilidad de ir reorganizando por zonas y vimos que era bastante factible asumirlas, distribuyéndolas por parque, con una visita a una por día y parque. Esa información se volcaba diariamente al comité asesor y con ello se trabajaba para posible reconocimiento pesado", ha apuntado.

INSPECCIONES

Comenzaron el 4 de abril y fueron 289, de los que en 170 participaron los Bomberos regionales, ha señalado. Estos reconocimientos estaban formados cada uno por al menos cinco profesionales: sanitario, agente de Servicios Sociales, Bomberos, Protección Civil, Policía Local, Cruz Roja y UME.

Los equipos en cada residencia inspeccionada llevaban a cabo una valoración en términos sanitarios y proceden a zonificar y separar los pacientes contagiados de los no contagiados. Posteriormente, se establecían zonas claras de separación entre ambos grupos y se ofrecen pautas de actuación al personal del centro. El Plan también contemplaba que la autoridad sanitaria proceda al reagrupamiento de residentes contagiados o con síntomas entre centros, tanto públicos como privados.

Estos grupos, además, si es necesario, proveían del material de protección al centro residencial, contando con los suministros del Centro Logístico que el Ejecutivo regional ha dispuesto en el Instituto para la Formación Integral en Seguridad y Emergencias (IFISE) de la Comunidad de Madrid. También organizaban, en colaboración con la Unidad Militar de Emergencias (UME), labores de desinfección de las instalaciones que así lo necesitan.

El jefe de los Bomberos de la Comunidad ha explicado que la situación que encontraron en los geriátricos fue "variopinta" y que algunos, por determinadas circunstancias, habían implantado mejor que otros la sectorización y el aislamiento por plantas. No obstante, se ha mostrado muy orgulloso del trabajo realizado por todo el Cuerpo durante esas semanas de la primera ola de la pandemia.