Cardamomo revoluciona el flamenco con estaciones táctiles y chalecos hápticos en el primer tablao inclusivo del mundo

La ONCE colabora en este proyecto para impulsar la accesibilidad sensorial y acercar el arte jondo a todos los públicos

Un chaleco para que las personas con problemas auditivos puedan sentir el flamenco.
Un chaleco para que las personas con problemas auditivos puedan sentir el flamenco. - TABLAO CARDAMOMO
Europa Press Madrid
Publicado: domingo, 19 abril 2026 8:46

MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

El tablao Cardamomo, en colaboración con la ONCE, ha dado un paso pionero en la accesibilidad cultural al incorporar estaciones táctiles, chalecos hápticos y tecnología adaptada para personas con discapacidad auditiva y visual, convirtiéndose en el primer tablao flamenco del mundo plenamente inclusivo.

La iniciativa permite sentir el flamenco en todos los sentidos, gracias a un innovador recorrido sensorial que incluye cinco estaciones táctiles donde el público puede explorar elementos clave como el vestuario, las castañuelas o la guitarra, además de dispositivos que trasladan el ritmo del espectáculo al cuerpo.

"Unimos arte y tecnología para que el flamenco pueda vivirse a través de todos los sentidos y que todo el mundo disfrute de él en igualdad de condiciones", destaca el director del tablao, José Díaz, en una entrevista con Europa Press.

El proyecto ha sido desarrollado junto a Ilunion Accesibilidad y cuenta con el apoyo de los Fondos Feder en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

ECOSISTEMA DE ACCESIBILIDAD

La experiencia inclusiva comienza incluso antes de cruzar la puerta del tablao. La página web de Cardamomo cuenta con certificación de accesibilidad AAA, lo que facilita la navegación y compra de entradas a personas con discapacidad visual o movilidad reducida, mediante opciones de alto contraste y asistencia por voz.

Ya en el espacio físico, el recorrido sensorial se articula en torno a cinco estaciones táctiles que permiten a las personas con discapacidad visual comprender el entorno flamenco a través del tacto. Estas incluyen representaciones de un vestido, un mantón, zapatos de baile, castañuelas y una guitarra. El recinto dispone además de señalética en braille y sistemas de atención accesible, como botones para solicitar asistencia del personal.

Para el público con discapacidad auditiva, el tablao incorpora un bucle magnético de última generación que mejora la calidad del sonido para usuarios de audífonos o implantes cocleares. A ello se suman los chalecos hápticos Subpac, que convierten el sonido en vibraciones, permitiendo sentir el taconeo directamente en el cuerpo.

El espacio cuenta con seis chalecos disponibles por pase, para un aforo total de 90 personas, y no es necesario avisar previamente para utilizarlos, subraya Díaz.

Además, el director del tablao ha destacado a Europa Press que todo el equipo ha recibido formación específica en acompañamiento y orientación accesible, con el objetivo de ofrecer apoyo sin resultar invasivos. "Todos los pases están preparados para que cualquier persona pueda disfrutar del espectáculo en cualquier momento", añade.

UN ANTIFAZ PARA SENTIR EL DUENDE EN LO MÁS PROFUNDO

Como complemento a esta propuesta inclusiva, Cardamomo ofrece la posibilidad de vivir el espectáculo con antifaz, de manera que todo el que lo desee puede vivir el espectáculo con los ojos cerrados para percibir el duende de una forma mucho más profunda. "Quién lo desee probar solo tiene que venir minutos previos al espectáculo y pedírnoslo", explica Díaz.

El flamenco fue inscrito en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco el 16 de noviembre de 2010 y por ello, el objetivo de Cardamomo es transmitir el flamenco a todo el mundo porque este arte "no se ve o se escucha, se siente en el alma".

Este enfoque también conecta con la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) del Patrimonio Inmaterial de la región, aprobada por la Comunidad de Madrid.

UN TABLAO CON TRES DÉCADAS DE HISTORIA

El tablao Cardamomo nació en 1994 como bajo la dirección de Ivana Portolés. En sus tres décadas de historia, ha evolucionado desde la fusión hacia la pureza del flamenco tradicional, consolidándose como "una plataforma vital" para el lanzamiento de jóvenes talentos que hoy son figuras internacionales de este arte.

Por su escenario han pasado leyendas como Enrique Morente, Tomatito o Diego El Cigala, manteniendo una excelencia artística que combina la tradición con una gestión moderna y contenidos didácticos para el público, reafirmándose como "un espacio cultural que busca acercar el arte a toda la sociedad".

Más allá de su programación artística, el tablao mantiene un firme compromiso social, impulsando becas para jóvenes talentos y colaborando en proyectos solidarios con entidades como Unicef.

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