Casa de Villa tuvo carillón en los 80, silenciado en los 2000 y ahora hay quien propone restaurarlo para sonar de nuevo

Tuvo 25 campanas y las mayores con nombres muy madrileños: Almudena, Atocha, Paloma, Susana y Casta

Archivo - El carillón de la Diputación Provincial ofrecerá un concierto de Navidad la tarde de Nochebuena.
Archivo - El carillón de la Diputación Provincial ofrecerá un concierto de Navidad la tarde de Nochebuena. - DIPUTACIÓN DE ZARAGOZA - Archivo
Europa Press Madrid
Publicado: sábado, 31 octubre 2026 9:48

MADRID, 31 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Casa de la Villa madrileña tuvo carillón en su azotea en los años 80, fue silenciado bajo la Alcaldía de Alberto Ruiz-Gallardón por las quejas recibidas y ahora es el concejal no adscrito en el Ayuntamiento Ignacio Ansaldo quien ha puesto sobre la mesa la opción de estudiar su restauración.

Fue en el año 1986 cuando el carillón se instaló en la azotea del edificio del antiguo Ayuntamiento de Madrid, en el número 5 de la Plaza de la Villa. Era algo casi único en un país donde los carillones no abundan, no así en Centro Europa.

De hecho sólo hay un pequeño grupo en España de los considerados monumentales: el del Monasterio de El Escorial (Madrid), el del Palau de la Generalitat (Barcelona), el de la basílica de Sant Pasqual (Castellón) o el de la Torre de la Dalia (Terrassa, Barcelona). Otra cosa son los relojes con carillón automático, como es el caso del reloj de la Puerta del Sol.

Técnicamente el de la Casa de la Villa no era un auténtico carillón, a pesar de sus 25 campanas. El concejal Ansaldo explicó en la última comisión de Cultura, Turismo y Deporte que para ser carillón no basta con limitarse a reunir un grupo de campanas en una torre sino que tienen que contar con tres requisitos: "Deben estar afinadas, conectadas a un teclado de bastones con un pedalero y deben sumar un número mínimo de campanas", concretamente mayor de 23. El madrileño carece de teclado manual y pedalero.

ALMUDENA, ATOCHA, PALOMA, SUSANA Y CASTA

El de la Casa de la Villa sí dispone del número correcto de campanas, que casualmente tienen denominaciones muy madrileñas. A las campanas mayores se les dieron nombres como Almudena, Atocha, Paloma, Susana y Casta.

El concejal Ansaldo ha propuesto al Gobierno municipal recuperar el carillón de la Casa de la Villa como un reclamo turístico más pero con un sistema eléctrico, una opción "más económica y dotándole de una centralita con teclado para luego programar anual o mensualmente melodías clásicas, temas populares madrileños e incluso villancicos en Navidad".

La segunda propuesta que ha elevado "sería convertirlo en un auténtico carillón elevando las cuatro toneladas y media que pesa para instalar una cabina debajo, con el teclado y espacio para una persona que lo toque".

Esta opción le llevó a plantear una tercera, trasladar el carillón a "un sitio público, por ejemplo, la Plaza de Oriente, para que lo pueda disfrutar todo el mundo". "En el año 2022 la Unesco declaró el toque manual de campanas en España, incluidos los carillones manuales, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Recuperemos esta maravilla", ha planteado.

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