MADRID 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
El vicepresidente primero y portavoz del Gobierno regional, Ignacio González, aseguró hoy que los representantes sindicales que en las últimas semanas están "acosando" al consejero de Sanidad, Juan José Güemes, están haciendo "un flaco favor", tanto a los servicios sanitarios como a los profesionales de este sector.
En rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, González indicó que los altercados con los sindicatos en cada visita que Güemes realiza a un hospital, están dando una imagen "totalmente distorsionada" de los profesionales sanitarios que, a su juicio, son "excelentes".
"La sanidad pública madrileña es la envidia, no sólo de este país, sino de otros muchos países", señaló el vicepresidente primero, quien indicó que los profesionales sanitarios de la región tienen una acreditada reputación y la prueba es el grado de satisfacción que existe con la atención sanitaria en Madrid. "Eso es fruto del esfuerzo de los profesionales sanitarios pero también del esfuerzo del Gobierno por la mejora del servicio sanitario", añadió.
De hecho, recordó que los propios sindicatos profesionales del sector están condenando estas actuaciones porque consideran que no corresponden a la realidad y están afectando al ejercicio de sus funciones.
Por otro lado, volvió a calificar los altercados de los últimos días en los hospitales como una "campaña de acoso brutal por parte de los representantes sindicales a Güemes", al que, en su opinión, "prácticamente" han impedido el ejercicio de sus funciones propias como consejero. "La violencia que hemos visto en estas actuaciones es totalmente reprobable", matizó.
Asimismo, volvió a hacer un llamamiento a los responsables sindicales para que acaben con este comportamiento, puesto que en el caso de que se produzcan males mayores, es decir, agresiones, la responsabilidad será "exclusivamente" de ellos, y aseguró que las imágenes y las denuncias presentadas por los propios agentes de la policía servirán para en un futuro "evitar este tipo de incidentes".
LIBERADOS SINDICALES POR LEY
En la misma dirección, González también se refirió a los liberados sindicales, que, según informa hoy el diario 'El Mundo', son cerca de 3.000 empleados públicos y el Gobierno regional se está planteando la reducción de este colectivo.
No obstante, el vicepresidente primero se limitó a aclarar que la regulación de los personas que ejercen la actividad sindical "está establecida por ley" y que, por tanto, "es evidente que habrá que cumplir por todas las partes lo que la ley reconoce como derechos sindicales a efectos del ejercicio de esa acción sindical".
Del mismo modo, señaló que entiende que los liberados están para hacer la tarea sindical que les corresponde "pero no para ser agitadores profesionales en conflictos que ellos mismos generan por otros intereses que no tienen nada que ver con el ejercicio de la acción sindical ni con los derechos de los trabajadores".
Por otro lado, preguntado por si en la próxima Mesa General de la Función Pública se hablará de dicho recorte, González subrayó que "no tiene nada que ver una cosa con la otra" y que, en este entorno de diálogo social, la Comunidad está dispuesta a hablar sobre lo que compite a los sindicatos, que son los derechos laborales y sociales de los trabajadores.
"Espero que sea ese el objetivo de los sindicatos y por nuestra parte, siempre hemos estado dispuestos al diálogo, pero no que a través de una pretendida acción sindical lo que se quiera plantear sean cuestiones que no son sindicales, sino de naturaleza política", añadió el 'número 2' de Aguirre, quien señaló que lo que no puede ser es que por la vía sindical se quiera cambiar un modelo de gestión o decisiones llevadas a cabo por un Gobierno "refrendado por la mayoría de los ciudadanos", apostilló.
"Lo que no pueden pretender los sindicatos es cambiar la decisión democrática de la mayoría de los ciudadanos por el ejercicio de una acción sindical boicoteando el funcionamiento de los servicios públicos", continuó, al tiempo que añadió que eso "ni es democrático, ni legítimo ni aceptable y constituye una confusión de lo que debe ser la función sindical".
Para concluir, González reiteró que la Comunidad de Madrid está dispuesta a negociar en el ámbito de las condiciones de los trabajadores y que son los sindicatos los que están haciendo "un mal uso", a su juicio, de lo que son sus funciones sindicales. "Si es para hablar de sus condiciones laborales, vamos a estar. Todos los ámbitos de negociación en este sentido están abiertos, lo han estado siempre y lo van a seguir estando", agregó.