MADRID 5 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Comunidad de Madrid y el Grupo de Menores del Cuerpo Nacional de Policía (Grume) ha repartido este jueves regalos de Reyes entre niños que tienen alguna medida de tutela o guarda por parte de la Administración regional, ha informado la Comunidad de Madrid en un comunicado.
La distribución de obsequios tuvo lugar en la residencia infantil El Encinar, aunque los niños proceden también de otros centros similares. En total, fueron 35 los menores, con edades comprendidas entre los 2 y los 14 años, los que uno por uno fueron recibiendo los presentes, que han sido generosamente donados por el Grume.
El viceconsejero de Familia y Asuntos Sociales, Manuel Beltrán, fue el encargado de recibir a los Magos de Oriente, que, al igual que otros años y para satisfacción de los pequeños, se han desplazado a caballo.
"El objetivo es que los menores que viven en las residencias que se han seleccionado -cada año se cambia de centro para que diferentes niños participen en la distribución de presentes-, reciban la visita de los Reyes Magos y un regalo. Es un acto de cercanía para que los menores tutelados puedan disfrutar de estas fiestas igual que cualquier otro niño", ha explicado el responsable regional.
"Los juguetes son una parte fundamental del desarrollo y del crecimiento de los niños, además de una materialización del cariño y la cercanía de la Comunidad de Madrid y, en este caso, del Grume", ha agregado Manuel Beltrán, que ha alabado y ha agradecido la labor que realiza este grupo policial dedicado a la protección de la infancia.
APUESTA POR EL ACOGIMIENTO FAMILIAR
Cabe recordar que, en la actualidad, hay más de 4.500 menores bajo la tutela o la guarda de la Administración regional. De ellos, un 38% (alrededor de 1.650) vive en alguna de las 94 residencias de menores citadas anteriormente.
El resto, el 62 por ciento, vive con familias de acogida. Muchos de ellos residen con su familia extensa -tíos, abuelos, primos, etc.-, pero también hay más de 600 familias que tienen acogido a un menor sin mantener ningún tipo de vínculo biológico con él.
"Desde la Comunidad de Madrid realizamos una apuesta firme porque los menores vivan en hogares con familias de acogida. Esa es nuestra prioridad. Según afirman los expertos, en el seno de una familia es más fácil crecer en un ambiente de estabilidad emocional y afectiva, que va a permitir a los menores desarrollar y potenciar todas sus cualidades. Gracias al esfuerzo y el buen trabajo que realizan los profesionales que participan en estos procesos, nuestra Comunidad es líder en número de acogimientos familiares en España", ha destacado el viceconsejero de Familia y Asuntos Sociales.
"No obstante, cuando el acogimiento familiar no es posible, la Comunidad de Madrid, a través de las residencias de menores, trabaja por ofrecer a los chicos las mejores atenciones posibles, gracias a los profesionales que trabajan en este tipo de centros y que se esfuerzan cada día por hacer de estos recursos un hogar para los que allí viven", ha añadido.
En el caso de la residencia infantil El Encinar, cabe señalar que en ella residen habitualmente 38 menores, de entre 3 y 18 años, divididos en grupos de edad para la realización de las actividades cotidianas. Allí están atendidos por una plantilla de profesionales compuesta por psicólogos, médicos, enfermeros, así como trabajadores y educadores sociales.