Condenado a cinco años de cárcel por robar en un bar y dejar inconsciente a dos camareros con un bate de béisbol

Actualizado 05/02/2007 19:21:19 CET

MADRID, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial ha condenado a cinco años de prisión a un hombre de nacionalidad colombiana que entró en agosto de 2005 en un bar de Madrid, golpeó a dos trabajadores con un bate de béisbol, a los que dejó inconscientes, y se apoderó de las monedas de las máquinas recreativas y del dinero de la caja registradora.

La resolución judicial, a la que ha tenido acceso Europa Press, considera probado que Jorge William P., en compañía de otras personas no identificadas, fue sorprendido a las 0.30 horas del día 18 de agosto de 2005 forzando un vehículo estacionado en la calle Baleares, que no consiguió robar ya que fue sorprendido por un amigo del propietario del coche.

A continuación, el procesado y sus acompañantes sustrajeron otro vehículo y se trasladaron hasta el bar Mendi, que en ese momento estaba cerrado al público, donde con bates de béisbol rompieron el cristal de la puerta de entrada del local, se introdujeron en él y golpearon a dos personas, que quedaron inconscientes en el suelo. En ese momento, los agresores se apoderaron del dinero de la caja registradora y de las monedas de las máquinas recreativas.

Como consecuencia de la agresión, uno de los dos heridos, el propietario del bar, permaneció 15 días hospitalizado y otros 45 en reposo. Tiene como secuelas una cicatriz de tres centímetros en la frente, vértigo posicional y dolor en la dentadura superior. Por su parte, la otra víctima estuvo 12 días en el hospital y otros 179 impedido para sus ocupaciones habituales. Además, sufrió estrés postraumático y tiene como secuela una cicatriz paretal de ocho centímetros.

Estos hechos fueros considerados por el tribunal como un delito continuado de robo de uso de vehículos a motor, un delito de robo con violencia y dos delitos de lesiones. Además, concurre la agravante de disfraz, ya que Jorge William llevaba en el momento de los hechos un pañuelo para taparse la cara. La sentencia obliga al condenado a pagar 220 euros al propietario del coche robado por los daños ocasionados, así como 5.700 al propietario del bar y 13.000 euros al segundo herido.