MADRID, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -
La congestión del tráfico tienen un coste anual superior a los mil millones de euros para los ciudadanos de la capital y generan un millón de conductores atascados, según denunció hoy el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, David Lucas, coincidiendo con la celebración del Día Europeo sin Coches.
Lucas, haciéndose eco de un estudio realizado por el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) en 2008, señaló que el coste económico de la congestión en los accesos a Madrid es de 839 millones de euros anuales, una cifra que refleja únicamente la red viaria municipal.
Para calcular el coste total de la congestión en Madrid habría que sumarle el de los atascos en el viario semaforizado, especialmente en el interior de la M-30, donde la velocidad media de circulación, según el PSOE, no llega a los 10 kilómetros por hora. "De esta forma, fácilmente superaríamos los mil millones de euros anuales", calculó Lucas.
Por su parte, el portavoz socialista de Movilidad, Manuel García-Hierro, añadió que la "hipoteca" que para los madrileños ha supuesto el soterramiento de la M-30 coincide con el hecho de que esta vía sea "la más atascada" de la ciudad, lo que se convierte en un ejemplo de la política municipal llevada a cabo por el equipo de Alberto Ruiz-Gallardón, cuyo principal objetivo es "la recaudación".
En este sentido, García-Hierro recordó que el Gobierno esperaba recaudar este año en el capítulo de ingresos unos 270 millones de euros a través de "la imposición de 4,5 millones de denuncias" relativas a la circulación por la ciudad. Esta política, según el socialista, constrata con la del PSOE, que apuesta por la "prevención y la educación vial" en lugar de por la recaudación.
UN MILLÓN DE CONDUCTORES ATASCADOS
Asimismo, el portavoz socialista en el Ayuntamiento expuso que la congestión del tráfico afecta directamente a "un millón de usuarios". Puso como ejemplo el caso de la M-30 este, donde en hora punta, de 8 a 9 horas, "el tiempo perdido por usuario es de 73 minutos al día, lo que suma 299 horas perdidas a lo largo del año".
Además, la velocidad media en las distintas zonas de la ciudad ha disminuido, según Lucas, tanto en el centro como en la periferia, al tiempo que la EMT "pierde viajeros y velocidad". De hecho, como puntualizó Lucas, esta empresa municipal "ha perdido 30 millones de viajeros en el último año".
A eso se suman los actos del Día Europeo sin Coches. "Una vez más el Ayuntamiento desaprovecha una ocasión perfecta para concienciar a los madrileños y tomar medidas reales", denunciaron. En este sentido criticaron que hoy no se haya puesto en marcha ninguna medida concreta para concienciar a la ciudadanía y que el hecho de que el alcalde y el delegado de Movilidad, Pedro Calvo, acudan a los actos en moto y bicicleta eléctrica no es más que un "gesto simbólico".
PROPUESTAS SOCIALISTAS
El PSOE aprovechó para presentar sus propuestas en materia de movilidad, que pasan por la redacción de un plan de movilidad con planes específicos para cada distrito, la implantación de zonas que limiten la circulación de los vehículos más contaminantes en el interior de la M-30, la creación de una red de aparcamientos disuasorios en el entorno de la M-40 y en las radiales de acceso o la puesta en marcha de una red prioritaria peatonal.
Los autobuses de la EMT merecen capítulo aparte para el PSOE. Abogan por la ampliación de la flota con 400 nuevos vehículos --lo que supondría un incremento del 20 por ciento-- para destinarlos a los nuevos desarrollos urbanísticos.
Todo ello acompañado por medidas fiscales. Los socialistas proponen que las bonificaciones en el Impuesto de Vehículos de los automóviles eléctricos pasen de los actuales cuatro años a los diez y que sean aplicables al cien por cien de la tasa y no al 75, como ocurre en la actualidad.
La misma medida, que incluye la gratuidad en el SER, piden que se haga extensible a los vehículos híbridos mientras que las bonificaciones para el resto de los automóviles variarían en función del porcentaje de emisiones de CO2 que realicen.
Todo ello para poner freno a los datos que expone un estudio avalado por el Ministerio de Medio Ambiente sobre la ciudad de Madrid, en el que señalan que reducir los niveles de partículas PM10 hasta 20 microgramos por metro cúbico supondría evitar hasta 260 muertes y 538 admisiones hospitalarias al año.