MADRID 15 Ene. (EUROPA PRESS) -
Uno de los dueños de la sesión Heaven, de la discoteca Palace, aseguró hoy que "a los empresarios nadie" les "impone que tengan que tener una seguridad u otra", en relación a las supuestas mafias que pugnan por controlar las 'puertas' de los locales nocturnos de Madrid a raíz del doble crimen perpetrado en este local en la madrugada del 12 de enero.
Alfonso, responsable de Heaven, negó a Europa Press que exista "una guerra entre porteros" de diferentes círculos mafiosos, aunque esto "quede muy bien" en los medios. "Hay muchas discotecas en Madrid y muchos puestos de trabajo. El empresario es el que decide", insistió, y subrayó que la sesión que dirige "seguirá con la misma seguridad que hasta ahora".
Sobre lo sucedido en la discoteca, relató que Carlos Monge, el supuesto homicida de Catalin Stefan y Alejandro Muñoz, llegó de otra sala próxima, la Joy Eslava, dejándolo entrar uno de los porteros que no lo reconoció. "Es una persona problemática y excesivamente agresiva. 'Cata' le invitó a salir. Imagino que hubo un intercambio de palabras y no quiso abandonar la sala. Entonces, se puso a pegar disparos desde el abrigo que llevaba", narró.
Según Alfonso, Monge no pertenecía a la banda de los Miami, surgida en la década de los 80 y ya extinguida. "Esto señor no era de seguridad. Tiene todo tipo de antecedentes policiales. No es ningún angelito. Nunca ha sido seguridad", apostilló. Cuestionó que el asesinato responda a "un ajuste de cuentas" porque "nadie iría a cara descubierta a enfrentarse sólo a una seguridad formada por ocho ó nueve personas. No hay ninguna guerra entre bandas", insistió.
El responsable de Heaven explicó que se inclinan por empresas de seguridad como las que llevan los búlgaros, dado que los equipos privados de guardas jurados son "un desastre". Según recalcó, "no tienen ninguna imposición sobre el público". "El que sean fuertes es de forma disuasoria para que la gente les respete. Los guardas es gente que mira a otro lado. Gente que se lava las manos", señaló.
"'Cata' no era así, todo lo contrario", lo que demuestra, apuntó, que la profesión de portero "no es nada fácil". "Catalin pesaba 125 kilos y estaba preparado para pelear. Invitó cortésmente a Carlos a abandonar la discoteca y lo pagó con su vida", apostilló.
HOMENAJE A 'CATA'
Como muestra del aprecio que le tenían otros compañeros, muchos se acercaron ayer a la discoteca para dar el pésame al entorno del fallecido. Además, el próximo domingo participarán en la marcha que se celebrará por la Gran Vía en recuerdo y homenaje a Catalin. Heaven no celebrará esa noche su sesión.
La marcha comenzará a las 23.00 horas en la discoteca Cool, situada en la calle Isabel la Católica de Madrid, y seguirá por la Gran Vía hasta la plaza de Isabel II, concretamente hasta la sala Palace, donde el lunes falleció, además de Catalin, Alejandro Muñoz Rojas Marcos, un relaciones públicas de la discoteca de 24 años de edad.
El acto no tiene carácter reivindicativo y sólo pretende apoyar a la familia de los asesinados y a la de los dos heridos por arma de bala, uno de ellos también portero de la discoteca. La marcha se realizará en silencio y con velas. Tras la misma, se leerá un comunicado.