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MADRID, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
El exempleado de un 'burguer' de Coslada que amenazó el 3 abril de 2012 a sus compañeros con un hacha, un machete y una pistola deberá seguir durante cinco años bajo un tratamiento ambulatorio por el trastorno esquizoide de personalidad que sufre y no ingresará en prisión al suspenderse la ejecución de la pena de dos años que se le solicitaba al no tener antecedentes penales.
Así se ha acordado tras pactar el fiscal, la abogada defensora y la acusación particular un acuerdo de conformidad después de que el procesado haya reconocido los hechos. Los delitos que se le imputan son retención ilegal, amenazas y resistencia a la autoridad.
La única en declarar en la vista oral ha sido una médico forense de la Audiencia de Madrid que ha concluido que el hombre sufre un trastorno esquizoide de personalidad, ya que mantiene una frustración vital y es susceptible a quitarse la vida.
La especialista ha destacado ante el tribunal que no es recomendable que ingrese en un centro psiquiátrico penitenciario, sino que sería más conveniente seguir un tratamiento ambulatorio. A su juicio, actualmente no cumple los requisitos para ingresar en un psiquiátrico.
Tras la exposición, las partes han solicitado la suspensión de la pena solicitada por la Fiscalía y han considerado mejor la propuesta de la forense. El presidente del tribunal ha aceptado esta decisión y ha defendido que en estos casos no es bueno que se ingrese en la cárcel.
"Los seres humanos somos un torrente y no es bueno poner piedras a ese torrente", ha dicho y le ha pedido que evite líos durante próximos años tendría que cumplir no solo la pena por estos hechos, sino por el que realice.
En los pasillos de la Audiencia, los excompañeros del procesado han comentado la angustia vivida en aquel momento, cuando no sabían cómo iba a acabar todo eso. "Parecía una película", ha señalado una de las chicas que resultó lesionado. Además, se ha quejado que todo se resuelva ahora con que sufrió un ataque psicológico.
Según el fiscal, el procesado se dirigió sobre las 15.30 del 3 de abril de 2012 al establecimiento 'Burguer King' de la calle Avenida de San Pablo de la localidad de Coslada. Una vez allí se sentó en una de las mesas y, tras escribir una carta de suicidio, cerró de improviso dos de las cuatro puertas del restaurante.
El procesado, que portaba una pistola de gas comprimido, sin tener la documentación legal necesaria para poseerla, era trabajador del propio establecimiento, si bien en el momento de los hechos se encontraba de baja por depresión.
Con el ánimo de retener y atemorizar a las personas que se encontraban presentes, levantó el arma en alto y dijo "¡Todo el mundo hacia la barra!". Una de las personas retenidas trató de huir corriendo en ese momento cayéndose al suelo. Como consecuencia de la caída tuvo relevantes lesiones.
Mientras esto sucedía y para evitar nuevas fugas, el acusado obligó a resto a tirarse al suelo. Sin embargo, momentos después, aprovechando un descuido de agresor, todos los retenidos salieron del local, pero él fue tras ellos y logró alcanzar a una persona a la cual retuvo encañonándola con la pistola mientras en la otra mano portaba un hacha, todo ello frente a numerosos efectivos policiales que se habíandesplazado hasta el lugar.
El rehén logró finalmente zafarse y arrebatarle la pistola, tras lo cual el procesado sacó un machete de grandes dimensiones y se enfrentó sin éxito a los agentes que acabaron deteniéndole sin mayor dificultad.