MADRID, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -
Familiares y amigos de David Vacas, el joven atropellado en la estación de tren de Atocha el 23 de febrero de 2007, pidieron hoy frente al juzgado número 4 de Plaza de Castilla que se reabra el caso porque creen que el cuerpo de seguridad de Renfe le propinó una "paliza" antes de ser arrollado por un tren.
En declaraciones a Europa Press, el padre de David Vacas, Juanjo, explicó que Renfe se "negó a dar las grabaciones de las cámaras" en las que, supuestamente, aparecerían las imágenes de los golpes que recibió su hijo por parte de los vigilantes de la estación.
Según Juanjo, su hijo estaba "amenazado de muerte por la seguridad de Renfe" y, días antes de que ocurriera el atropello, cuatro individuos habían ido "a por él" hasta la estación de cercanías de Orcasitas, con una "orden a cualquier precio", llegando incluso a sacarle una "pistola".
Con la foto de su nieta en la mano, Juanjo contó que el juez de instrucción cerró el caso por la "querella criminal contra el director de Renfe" que solicitó y por pedir una nueva autopsia a su hijo.
Del mismo modo, recordó que cuando fue al juzgado no le "querían decir nada" e incluso el secretario del juez que lleva el caso le echó. "Se puso nervioso porque le dije que tenían que haber confiscado las cámaras porque esa muerte era extraña, pero me echó como un perro", sentenció.
Los amigos de David, que portaban las fotos de su amigo, contaron que era una persona "mazo de alegre", que estaba "muy ilusionado con su niña" y que en el barrio de Orcasitas era un "chaval" al que querían todos.