Aunque los primeros indicios policiales apuntan al accidente como causa del fuego, vecinos aluden a una reyerta entre negros y gitanos MADRID 1 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo medicamento, conocido como hidroxocobalamina, que precisamente hoy el Ministerio de Sanidad ha aprobado para su comercialización en España, ha sido clave para salvar la vida de los tres heridos de la Cañada Real de las Merinas, que presentaban graves quemaduras originadas por un incendio.
El fuego se declaró minutos antes de las 6.00 horas en una especie de nave utilizada como vivienda en el poblado de chabolas, situada en el número 30 de la vía pecuaria, radicada a la altura del kilómetro 6 de la M-203, la carretera que une Vicálvaro con Mejorada del Campo.
En el momento en el que se desató el incendio había en el local tres personas, dos hombres y una mujer, los tres de raza negra. Los sanitarios, que llegaron al lugar de los hechos en tres dotaciones del Samur-Protección Civil, comprobaron que las tres personas, que habían salido por su propio pie de la infravivienda, padecían quemaduras de segundo y tercer grado en brazos, tórax y cara, así como graves quemaduras inhalatorias.
La jefa de guardia del Samur, Rosa Suárez, que atendió 'in situ' a los heridos, explicó a Europa Press que en un primer momento los sanitarios aislaron la vía aérea quemada, luego les aplicaron oxígeno de alta concentración a través de un tubo enotraquial, utilizado como antídoto contra el dióxido de carbono, y, por último, atendieron las intoxicaciones por cianuro.
Precisamente, para atacar el riesgo de intoxicación por derivados de cianuro, los sanitarios aplicaron a los heridos el nuevo fármaco, que desde hoy se comercializa en España. El Samur, que lo ha utilizado en alguna otra ocasión, es además el único servicio de emergencias de España en incorporar el medicamento en sus ambulancias.
"Gracias a este medicamento, han disminuido rápidamente, en una media hora, los niveles de lactato que estaban intoxicando los cuerpos de las víctimas", señaló la doctora.
Según explicó, los derivados del cianuro son la principal causa de muerte en pacientes de este tipo, por lo que ahora, con este fármaco, administrado a dos de los heridos de la Cañada Real merina, "se ha conseguido mejorar bastante su salud y su analítica".
No obstante, reveló que aún se teme por la vida de los ingresados, ya que la mujer, de entre unos 35 y 40 años de edad, tenía un 33 por ciento de quemaduras de segundo y tercer grado en su cuerpos, mientras que uno de los varones presentaba un 21 por ciento de su piel quemada y un 30 por ciento el otro. Los varones tenían entre 25 y 30 años y todos carecían de documentación.
Una vez estabilizados y tratados en el lugar con compresas y gasas especiales para este tipo de pacientes quemados, los tres inmigrantes fueron trasladados en sendas unidades móviles del Samur-Protección Civil. Un hombre y una mujer ingresaron en la unidad de quemados del Hospital de La Paz, mientras que el tercer herido fue trasladado al Hospital de Getafe. Todos ingresaron con pronóstico muy grave.
UNA DEFLAGRACIÓN INESPERADA
Por su parte, los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid sofocaron rápidamente el fuego, desarrollado en una especie de cobertizo de madera de ocho metros cuadrados. El portavoz de Emergencias Madrid, César Gómez, señaló a Europa Press que la posible causa del incendio en una deflagración provocada por un producto inflamable que ha salido ardiendo.
A la misma conclusión llegó la doctora Suárez, que señaló que el tipo de quemaduras presentadas por los pacientes, localizadas en manos, caras y antebrazos son fruto de una llamarada "inesperada".
Aunque los primeros indicios que baraja Policía apuntan a una posible causa accidental, fuentes vecinales aseguraron a Europa Press que incendio fue provocado por la gasolina arrojada por varias familias de rumanos gitanos que habitan una chabola contigua a la de los heridos.
UNA RIÑA NOCTURA ENTRE RUMANOS Y SUBSAHARIANOS
Según la versión del vigilante de un negocio vecino, ambos grupos discutieron anoche acaloradamente en la sala rociera 'El Castillo', un bar cercano a la casa incendiada. "Vinieron a eso de las 5.30 horas más de 20 rumanos con cuchillos y muchas mujeres gritando. Además, estaban borrachos y tenían a veces problemas porque los negritos arreglaban los coches a los rumanos por muy bajo precio y éstos querían que se los dejasen como nuevos", señaló.
Los heridos llevaban pocos meses viviendo en el número 30 de la cañada real merina y tenían un pequeño taller donde realizaban chapuzas y arreglaban vehículos.
Agentes de la Policía Científica examinarán el lugar, según señaló a Europa Press un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid, que también señaló que el helicóptero del equipo Cóndor, conocido como 'El Ángel', se acercó esta mañana al domicilio incendiado minutos después del suceso.