Archivo - Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España). - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
MADRID 2 Jul. (EUROPA PRESS) -
La fiscal ha mantenido este jueves su petición de 20 años de prisión para cada uno de los dos acusados del asesinato de un hombre que apareció con un disparo en la cabeza el 23 de noviembre de 2021 junto al estadio Coliseum Alfonso Pérez de Getafe al considerar que durante el juicio ha quedado acreditada la participación de ambos en los hechos.
En la última sesión del juicio, celebrada en la Audiencia Provincial de Madrid, la representante del Ministerio Público ha defendido que el conjunto de la prueba practicada desvirtúa la presunción de inocencia de los procesados y ha ratificado íntegramente su escrito de acusación.
Concluidos los informes finales de las partes, el magistrado entregará el objeto del veredicto al jurado popular, que se retirará a deliberar hasta emitir su decisión.
La fiscal ha fundamentado su petición de condena en las declaraciones de los testigos y, especialmente, en las de los agentes del Grupo V de Homicidios que dirigieron la investigación, así como en los policías que practicaron la inspección ocular en el lugar del crimen, cuyas declaraciones, a su juicio, avalan la cadena de custodia y la fiabilidad de los indicios recabados.
Por su parte, las defensas han solicitado la libre absolución de sus clientes al considerar que no ha quedada acreditada su impicación en el crimen.
Durante el juicio, el inspector jefe responsable de la investigación rechazó la hipótesis planteada por una de las defensas sobre una posible contaminación de los restos de pólvora hallados en unos guantes negros localizados junto al vehículo de la víctima, defendiendo que tanto la recogida de los vestigios como su posterior análisis se realizaron conforme a los protocolos establecidos.
Asimismo, peritos de la Policía Científica explicaron que en el vehículo fueron localizadas huellas dactilares atribuidas a uno de los acusados y que el análisis genético permitió identificar el ADN del otro procesado en los guantes encontrados a escasos metros del coche, donde además se detectaron residuos compatibles con un disparo, pruebas que la Fiscalía considera determinantes para sostener la acusación.
En la sesión del pasado martes declararon los dos acusados, quienes negaron cualquier participación en el crimen. Uno de ellos aseguró que el día de los hechos se encontraba celebrando el cumpleaños de su madre y atribuyó la presencia de su ADN en los guantes a que los había utilizado tras cometer un robo con fuerza y los arrojó en una jardinera del aparcamiento.
Por su parte, el otro procesado reconoció por primera vez que estuvo con la víctima el mismo día del asesinato, aunque afirmó que ocultó ese extremo durante la investigación por miedo a verse implicado. Según declaró, el fallecido le había contratado para prestarle un servicio de seguridad porque estaba siendo amenazado por "unos marroquíes" en un conflicto que, según apuntó, podría estar relacionado con un supuesto "vuelco" de droga.
Las defensas insistieron en sus informes finales en que ninguno de sus clientes participó en el homicidio y sostuvieron que los indicios científicos admiten explicaciones alternativas incompatibles con una condena, por lo que solicitaron la libre absolución de ambos acusados.
Tras la finalización del juicio, el jurado popular inicia ahora sus deliberaciones para determinar si considera probada la participación de los dos procesados en el asesinato antes de que la Audiencia Provincial de Madrid dicte sentencia.