Médico, mayores - COMUNIDAD DE MADRID
MADRID 25 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario de Getafe ha puesto en marcha un 'Programa de Prehabilitación', con ejercicio físico, dieta adaptada y acciones de educación sanitaria, para mejorar la capacidad funcional de las personas mayores que van a someterse a determinados tratamientos y procedimientos médicos y quirúrgicos que están asociados a un descenso en la autonomía y calidad de vida.
El programa puesto en marcha por el Servicio de Geriatría está dirigido a personas mayores a las que se va a realizar cirugías de diversa complejidad, procedimientos como la implantación de una válvula aórtica transcatéter (TAVI) y/o tratamientos oncológicos como quimioterapia, radioterapia y determinadas inmunoterapias.
Esta iniciativa tiene como objetivo preparar a los pacientes para afrontar estos eventos clínicos que son potencialmente desestabilizadores, tanto desde el punto de vista funcional como clínico, y pretende anticiparse a este impacto para mejorar los resultados en salud, ha apuntado el Gobierno regional en un comunicado.
Durante 2025 han participado en el programa un total de 70 pacientes. De ellos la mayoría (90%) recibió pautas para aplicarlas de manera autónoma en su domicilio y fueron reevaluados coincidiendo con sus citas con otros especialistas, mientras que el resto precisó de una intervención más intensiva y acudieron presencialmente al Hospital de Día de Geriatría para realizar ejercicio físico controlado de dos a tres veces por semana.
Según han destacado desde el Ejecutivo autonómico, el programa ha tenido "una excelente aceptación" por parte de las personas mayores, que destacan "la mejora de su situación física, la sensación de acompañamiento y la confianza con la que afrontan los tratamientos o procedimientos indicados".
El programa, que se desarrolla en el Hospital de Día de Geriatría en colaboración con otros servicios como Oncología, Ginecología, Cirugía General y Digestivo, Cardiología y Urología, se apoya en una valoración geriátrica integral que incluye la evaluación clínica, funcional, cognitiva, afectiva, nutricional y social, así como una valoración de la composición corporal, clave para identificar sarcopenia y diferenciar diferentes fenotipos de fragilidad. Todo ello se integra junto con las preferencias, objetivos y valores de cada persona mayor.
A partir de esta valoración, el equipo multiprofesional (geriatra, terapeuta ocupacional y enfermera) diseña un plan de intervención y seguimiento individualizado cuyos pilares son la revisión de la comorbilidad y la polifarmacia (adaptando los objetivos terapéuticos a la capacidad funcional de cada paciente), la prescripción de ejercicio físico multicomponente (con especial énfasis en el entrenamiento de fuerza), el abordaje nutricional personalizado y la educación sanitaria para que la persona mayor pueda adquirir un rol activo en el manejo de su enfermedad. El seguimiento continuado permite ajustar las intervenciones y acompañar al paciente a lo largo del proceso clínico.