Íñigo Errejón, el politólogo que se emancipó de Podemos para buscar la transversalidad y arrimarse a Carmena

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MÁS MADRID
Publicado 27/05/2019 4:22:05CET

MADRID, 27 May. (EUROPA PRESS) -

El candidato de Más Madrid a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Íñigo Errejón, ha conseguido su propósito de entrar en la Asamblea de Madrid superando con creces a Podemos --lo hace con 20 diputados--pero no ha logrado su objetivo de hacer sumar a la izquierda para que hubiese un cambio en la región tras 24 años de gobiernos del PP-

Íñigo Errejón, politólogo madrileño de 36 años, saltó a la escena pública en 2014, con la fundación de Podemos, en la que participó y de la que fue su figura más importante tras el líder de la formación, Pablo Iglesias, al que acompañó primero como jefe de campaña y luego como portavoz parlamentario en el Congreso de los Diputados.

El ahora candidato de Más Madrid a la Comunidad imprimía ese discurso populista y transversal de los primeros años de Podemos, en los que cambió en el discurso el tradicional eje derecha-izquierda por "los de arriba y los de abajo" y en el que criticaba a la "casta" del resto de partidos, incluido IU.

Errejón pronto se hizo con un buen número de seguidores y configuró su equipo propio, especialmente numeroso en Madrid, el epicentro del errejonismo. Aquí fue cuando ambas facciones de Podemos se enfrentaron públicamente, cuando dimitieron una docena de sus miembros del Consejo autonómico madrileño.

Tras los numerosos problemas, diferentes enfoques y puntos de vista estratégicos, ideológicos y políticos con Iglesias, el 'número dos' de Podemos se postuló como secretario de su partido en el congreso de Vistalegre II. Perdió y el como consuelo el líder del partido le prometió ser candidato a la Comunidad de Madrid, región en la que tenía que lidiar con el 'pablista' Ramón Espinar en la secretaría regional del partido, con una fuerte representación de los anticapitalistas y con los socios de IU.

Errejón, ya diputado raso, nunca se enfundó el traje de candidato autonómico y siguió luchando contra el pablismo en foros internos y postulando aspirantes ajenos al oficialismo a las primarias del partido en los municipios.

Continuaba el distanciamiento hasta que a principios de este año pactó con la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, configurar una candidatura alternativa a Podemos, para rehuir de sus numerosas presiones, tanto en la lista al Ayuntamiento como a la Comunidad, y así contar solo con sus afines.

A pesar de las duras palabras de Pablo Iglesias y de otros miembros del partido contra la "deslealtad" del cofundador, Íñigo Errejón nunca ha sido desposeído oficialmente de su secretaría de Análisis Político ni expulsado del partido "para no convertirle en una víctima", explican fuentes de la formación. Consideran que él y el resto de los huidos, entre ellos concejales como Rita Maestre o incluso antes afines a Iglesias como Paco Perez, "se han situado fuera del partido con sus actos".

Desde entonces, Íñigo Errejón no ha criticado abiertamente a su antiguo partido y ha mostrado públicamente que le sigue votando en las generales. De momento, o eso ha dicho, su proyecto se centra exclusivamente en la región, pero no contaban con las candidaturas propias o con alianzas con pasadas candidaturas de unidad popular en la mayoría de los municipios más importantes. Ni con el fuerte respaldo de Equo Madrid.

LA CAMPAÑA

Pasadas las elecciones generales, cuyos resultados ha visto con "alivio" contra "los que quería regresar a una España en blanco y negro", Errejón comenzó una intensa gira municipal y mediática para dar a conocer su marca electoral, ya que su figura es conocida, según las encuestas, por la casi totalidad de los madrileño.

Al final de la temporada preelectoral, Más Madrid aprovechó la negativa de la Junta Electoral para que participara en debates y colocara propaganda electoral en las vías públicas para hacer una campaña de banderolas en balcones, llamando a actores y otras personas de la cultura a sus actos, como Pedro Almodóvar, Javier Calvo, Javier Ambrossi, Anabel Alonso, Dani Rovira o Fernando Tejero.

El candidato regional ha visitado varios municipios de la región y ha acompañado a Carmena en varios actos en la capital. El más multitudinario fue el del pasado sábado en el Madrid Arena, que reunió a más de 5.000 personas. En cambio, el más vistoso tuvo lugar el jueves 17, cuando llenó la discoteca Media Puri en un acto LGTBI en el que besó en la boca a la alcaldesa.

Este beso, a petición de un público entregado, que coreaba mucho más el nombre de la alcaldesa que el del aspirante regional, reflejó el doble protagonismo descompensado de Más Madrid. Por ello, estos días el exdiputado se ha preocupado en buscar 'efecto Carmena' que suponga un "desborde" parecido al que consiguió la última semana de la campaña de la exjueza hace cuatro años a la Alcaldía gracias a su transversalidad y moderación.

El aspirante a entrar en el Gobierno de la Puerta del Sol ha repetido en casi todos sus actos el concepto de "volver a hacer comunidad" en contraposición a los años de Gobierno del PP, que tacha de "corruptos". Y también ha dicho que su partido es el único "que se ha echado la campaña al hombro" y que está consiguiendo "ensanchar" el bloque de izquierdas.

Efectivamente, la encuesta de El País del pasado lunes les daba la tercera posición en la carrera electoral, con 25 escaños, por detrás del PSOE y del PP, con el que situaba a solo un punto. En cambio, Podemos bajaba al 7 por ciento de los votos y 10 escaños.

"Tenemos una oportunidad histórica de poner orden y limpiar las instituciones madrileñas, de blindar la sanidad y la educación. Y a las citas históricas no se puede ir con las manos en los bolsillos, arrastrando los pies, como si no te apeteciera. El día después hay que volver a ser una comunidad", ha afirmado en varios mítines.

Ese "arrastrando los pies" lo ha dicho refiriéndose al candidato del PSOE, Ángel Gabilondo, al que echa en cara "su falta de pasión". Las críticas a la aspirante del PP, Isabel Díaz Ayuso y sus "ayusadas" han sido más feroces. Llegó a decir que Génova la había colocado ahora para "cerrar y apagar la luz" de la Comunidad.

Mientras, a Vox les ha llamado "flipados y bufones" y otras veces "pistoleros"; y del líder regional de Ciudadanos ha dicho que es "normal" que todos los madrileños "no se acuerden de su nombre" y que votar a Cs es "votar a Vox" porque "es un partido sectario y de mente estrecha". De Podemos no ha tenido apenas palabras.

La intervención más brillante del candidato de Más Madrid tuvo lugar en Leganés, toda una arenga en vocativo --"que le había salido de las entrañas", dijo-- en la que animaba a votar por cada vez que ocurría una injusticia o problema en concreto.

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