IU califica de "barbaridad" la nueva M-65 y exige un plan director de infraestructuras regional

Actualizado 07/09/2007 19:45:56 CET

MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

La portavoz de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid, Inés Sabanés, calificó hoy de "barbaridad" que el trazado de la nueva autopista de peaje M-65 se decida por concurso, y exigió al Gobierno autonómico un Plan de Infraestructuras regional cuyo objetivo sea "reducir el transporte privado, fomentar el público y rebajar la necesidad de transporte privado en carretera".

"El Plan de Infraestructuras, la normativa de carreteras y las normas ambientales europeas y nacionales son los instrumentos que pueden decidir los trazados de las carreteras, no un concurso de ideas, sobre todo, teniendo en cuenta que esta futura carretera, previsiblemente, tendrá que pasar por zonas de alto valor ecológico" manifestó Sabanés, quien añadió que es inaudito "que el vicepresidente reconozca que "no habrá trazados predeterminados".

En este sentido, el Grupo Parlamentario de IU en la Asamblea de Madrid auguró 'graves conflictos' "si se persiste con el proyecto de autopista planteada por el Gobierno regional", por lo que instó a "reconsiderar su postura".

Además, Sabanés recordó la "poca" inversión realizada en las carreteras autonómicas durante los últimos años por parte del gobierno de Esperanza Aguirre, frente a su "afán por la construcción de grandes infraestructuras que ponen en riesgo el ya, de por sí, deteriorado medio ambiente madrileño"

Por su parte, el diputado regional Fausto Fernández, portavoz de IU en la Comisión de Transportes e Infraestructuras, recordó "la necesidad de trabajar en un plan de movilidad sostenible para toda la región cuyo objetivo sea reducir el transporte privado, fomentar el público y rebajar la necesidad de transporte privado en carretera".

"EXIGENCIAS DE GRANDES CONSTRUCTORES"

Para Fernández, "en un momento de 'alerta' contra los efectos negativos del tráfico, como son el cambio climático o la contaminación atmosférica, todos los esfuerzos deben centrarse en reducir el uso del coche y esto se consigue mejorando los intercambiadores y la red de aparcamientos disuasorios, construyendo plataformas reservadas para el transporte público, sin olvidarnos de aumentar la inversión en nuestra red de carreteras secundarias".

"Creemos que todas esas medidas son más necesarias que la construcción de estas nuevas autopistas que nacen más de las exigencias de los grandes constructores que de las verdaderas necesidades de la población madrileña", concluyó.