Publicado 02/07/2021 13:11CET

Madrid no tiene aún los permisos necesarios para desplegar este sábado la bandera arcoíris de 700 metros en Gran Vía

Vistas de la Gran Vía de Madrid.
Vistas de la Gran Vía de Madrid. - Jesús Hellín - Europa Press

MADRID, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Madrid no cuenta aún con los permisos necesarios para desplegar este sábado, día de la manifestación estatal del Orgullo LGTBI, una bandera arcoíris de 700 metros que recorra la Gran Vía desde el emblemático Edificio Metrópolis hasta la plaza de Callao.

Así lo ha manifestado este viernes la vicealcaldesa de la capital, Begoña Villacís, quien ha precisado que "lo están terminando de cerrar las organizaciones y cuando se tengan más datos, se trasladarán".

La iniciativa parte de Aegal y será el área que capitanea Begoña Villacís quien la sufrague con 15.000 euros. En total se desplegarán seis rollos de 35 metros cada uno con la idea de que sean los ciudadanos de Madrid quienes "unan la bandera arcoíris" de 700 metros. La pretensión es que unos 250 voluntarios por Madrid desplieguen los largos rollos de tela para conformar la bandera.

Pero a un día de que esto se produzca, todavía no se han dado los permisos oportunos. Fuentes municipales han trasladado a Europa Press que podría terminar cambiándose la ubicación donde desplegar la enseña multicolor símbolo de las personas LGTBI.

Con esta iniciativa se quiere poner en valor la importancia de vivir en una ciudad "libre" que respete los derechos del colectivo LGTBI ante la situación de países como Hungría y Polonia.

Tras confirmar que la enseña multicolor no ondearía en el Palacio de Cibeles para dar cumplimiento a la sentencia del Tribunal Supremo, la vicealcaldesa, Begoña Villacís, afirmó que se buscaría "la manera" para que esté colocada en otro espacio emblemático de la capital porque esta bandera es "lo más representativo".

El Gobierno municipal había consultado a sus servicios jurídicos si procedía o no colocar la bandera arcoíris en la fachada de Cibeles la semana del Orgullo con el objetivo de tener la "absoluta seguridad" de que su interpretación es la adecuada y "dar por zanjado un debate de aquellos que quieren patrimonializar la causa LGTBI".