MADRID 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
El madrileño barrio de Malasaña, en pleno centro de la capital, ha estrenado este miércoles la nueva plazuela Antonio Vega con el descubrimiento de la placa que lleva el nombre del músico y con una actuación de su banda, Nacha Pop, que ha sido seguida con entusiasmo por medio centenar de personas, entre ellos la familia y amigos del cantante, y algunos otros artistas como Miguel Ríos.
La plazuela que recordará ya para siempre a Nacho Vega se encuentra en la confluencia de la Corredera Alta de San Pablo y de las calles Velarde y Fuencarral, que él mismo "tantas veces recorrió, camino a menudo del Penta, ese bar mítico, y que fueron cómplices e inspiración de su música, de sus letras, de su vida", según ha señalado el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, tras descubrir la placa con ayuda de la madre del artista, María Luz Vega.
"Rendimos así homenaje a su figura y su obra al tiempo que evocamos una vez más su recuerdo, conjurando su ausencia mediante una suerte de sortilegio popular que nace del cariño, del respeto, de la gratitud de una ciudad, de su ciudad", ha continuado Gallardón.
A renglón seguido, ha recordado las palabras de Nacho García Vega al ser preguntado sobre cómo homenajear al artista, que se fue el 12 de mayo de 2009 y con el que "despareció una generación". El primo del cantante respondió entonces: "Cerrar los ojos y sonreír al mundo y a la huella que ha dejado. Llevarle a él y a su música en el corazón. Supongo que él no pediría nada".
"Palabras especialmente impresionantes al ver el despliegue de cariño con que Madrid le despidió. Sabíamos que Antonio siempre había tenido el respeto de sus colegas, y éramos conscientes de que su música y su personalidad era muy querida por público, amigos y todos los que habían estado cerca de él. Pero aquel dolor entre los madrileños, aquel pellizco en el corazón de este barrio de Malasaña fue sin duda a brumador", ha explicado el primer edil.
Así, "aunque él no hubiera pedido nada", la realidad es que sí dejó una huella en la ciudad: la del tesoro que dejó para todos sus admiradores en la forma de buenas canciones, con dos de las cuales ('La última montaña' y 'La chica de ayer') le han homenajeado en el acto sus antiguos compañeros de Nacha Pop acompañados por los coros de toros los presentes, incluido el primer edil.
EL CHICO TRISTE Y SOLITARIO
"Se decía con frecuencia de él que era un chico triste y solitario, aunque él no estaba de acuerdo y decía de sí mismo, siempre en voz baja: 'Soy una persona cordial y no me siento solo, todo lo contrario. Lo que sí soy es un poco nostálgico o melancólico'. Y añadía con inmensa ternura y fragilidad: 'Lo que soy es muy familiar'", ha recordado el primer edil.
Y por ello en el acto no podían faltar, junto a su madre y su primo y a todos sus amigos y fans, sus hermanos Cristina, Laura y Carlos. Éste último ha agradecido "en nombre de toda la familia" el homenaje que "hace que la música esté siempre en la calle e inmortaliza la carrera de Antonio". "Gracias a todos de corazón por estar aquí", ha concluido.
Y así se ha despedido una vez más Madrid de Nacho Vega, en un día que la lluvia a tornado triste y melancólico pero que no ha impedido a los madrileños mostrar su cariño a un artista que, en palabras del primer edil, "era un poeta en sus letras, en su música, como guitarrista y también en su vida".
"Su contribución consistió en introducir, por la vía de una aparente fragilidad, un repertorio de temas y planteamientos cuya seriedad contrastaba con el tono general de euforia que presidía La Movida, aportándole una madurez que le prestó densidad", ha considerado.
Así, esta nueva plazuela permitirá a los madrileños seguir honrando por siempre el recuerdo de este artista atemporal, junto con el centro cultural juvenil 'El sitio de mi recreo' que desde 2009 está abierto en Villa de Vallecas.