Jóvenes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Formación Profesional (FP) asisten a talleres de prevención y concienciación sobre los peligros de los porros y los derivados del cannabis. - COMUNIDAD DE MADRID
MADRID 21 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Comunidad de Madrid ha formado a un total de 81.000 jóvenes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Formación Profesional (FP) con sus talleres de prevención y concienciación sobre los peligros de los porros y los derivados del cannabis.
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha asistido este martes a la presentación de una de estas sesiones en el Colegio Obispo Perelló, en el distrito de Ciudad Lineal, dirigida a familias con el objetivo de reforzar el papel de los padres como agentes clave en la prevención de conductas de riesgo.
"Gracias a esta iniciativa, los adolescentes han podido conocer las consecuencias reales del consumo de esta droga, desmontar mitos sobre sus supuestos beneficios y adquirir herramientas prácticas para detectar y abordar desde casa un posible uso", ha defendido en un comunicado.
Esta medida se enmarca en el Plan Regional contra las Drogas de la Comunidad de Madrid, que presentó la presidenta Isabel Díaz Ayuso el pasado 4 de noviembre con 75 medidas transversales y una inversión de 200 millones de euros.
En este contexto, la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, a través de la Dirección General de Juventud y en colaboración con la de Educación, Ciencia y Universidades, puso en marcha este programa que, hasta la fecha, ha impartido más de 1.700 sesiones y que alcanzará las 2.700 con las previstas este año.
Cada taller se organiza en grupos de hasta 30 alumnos y consta de dos sesiones de 50 minutos cada una. A final de año, un total de 81.000 estudiantes de 2º y 3º de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y de 1º de FP de Grado Básico de centros públicos habrán participado en esta formación. Además, se desarrollarán otras 50 sesiones de profundización dirigidas a 2º y 3º de ESO en aquellos institutos con mayor incidencia, así como otras 50 orientadas a la sensibilización de las familias.
Desde el Gobierno regional han defendido que la prevención es "esencial" para dotar a los adolescentes de las herramientas, los conocimientos y las actitudes que les permitan mantener una buena salud física y psicológica, así como desarrollar una vida plena, tanto en el ámbito personal como social. Consideran que "contribuye a que comprendan que el consumo de cannabis puede asociarse a problemas como la depresión, la ansiedad, el abandono escolar, la soledad o la marginación".
Más del 90% de los participantes han señalado en sus cuestionarios que recomendarían esta actividad a amigos y compañeros, destacando la calidad didáctica de los formadores y las prácticas orientadas a resistir la presión de grupo.
Según la última Encuesta sobre el Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES 2025) de la Comunidad de Madrid, el consumo de cannabis entre estudiantes de 14 a 18 años ha bajado en la región al pasar del 21,8% en 2023 al 14,1% en 2025, lo que supone una caída de casi 8 puntos porcentuales. Para el Ejecutivo autonómico, este descenso histórico coincide con la puesta en marcha de los programas de prevención, comunicación y educación sobre el consumo de drogas entre adolescentes dentro del Plan Regional contra las Drogas.