MADRID, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
Una menor víctima de una presunta violación a manos de su hermanastro ha relatado en el juicio cómo el acusado le "bajó los pantalones en su habitación" y la agredió sexualmente cuando tenía nueve años, unos hechos que acto seguido contó a otro de sus hermanos y éste a su madre.
Armengol L.B. se ha sentado en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Madrid por estas acusado de violar de forma continuada a su hermanastra de nueve años en el domicilio en un piso de Fuenlabrada. En la fase de conclusiones, el fiscal ha mantenido la pena de 15 años de prisión por un delito de violación, mientras que su defensa ha reclamado su absolución al no existir prueba de cargo y, de forma alternativa, dos años de cárcel por abuso sexual.
Tras un biombo para evitar la confrontación visual con su agresor, la pequeña ha contado al tribunal que la tarde del 5 de septiembre de 2009 su hermanastra la agarró y la llevó a su dormitorio. "Me metió dentro y cerró la puerta. Me bajó los pantalones y la ropa interior. Me tumbó en la cama y él se puso encima mía. Abusó de mí. No pedí auxilio porque estaba muy nerviosa", ha contado.
Tras los hechos, la joven se lo comentó a uno de sus hermano y éste a su madre, quien se ha negado a declarar. La madre ha sufrido un ataque de ansiedad en el juicio, siendo escoltada por dos agentes y auxiliada por el médico forense. "Esto es muy fuerte. Mi niña", chillaba.
En su declaración, el procesado ha negado los hechos y ha asegurado que nunca haría eso a su "hermanita". Pese a negarlo, en las exploraciones realizadas a la pequeña el día del suceso los médicos encontraron restos biológicos de su hermanastro.
"Nunca he tenido mala relación con mi madre y hermana desde que pasó eso. No me entra en la cabeza. No estoy loco para hacer eso. Es incomprensible", ha aseverado el acusado, quien ha asegurado que ese día llegó a casa y se fue directamente a su cuarto.
Un pediatra del Hospital de Fuenlabrada que atendió a la niña cuando acudió a Urgencias ha ratificado los informes médicos que se emitieron ese mismo día en el que se hacía constar una serie de lesiones relativas a escoriaciones en los muslos.
En la prueba pericial, los médicos forenses han indicado que se recogió en la ropa interior de la pequeña restos biológicos de la pequeña.