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MADRID, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -
Los neandertales que accedieron a la Cueva Des-Cubierta, en Pinilla del Valle, utilizaron este espacio como un santuario de caza en el que depositaron de forma intencionada cráneos de grandes herbívoros a lo largo de varias generaciones.
Así lo demuestra un nuevo estudio publicado en la revista internacional 'Archaeological and Anthropological Sciences', liderado por la investigadora de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) Lucía Villaescusa, que aporta nuevas claves para comprender una de las conductas más singulares documentadas hasta ahora en el Parque Arqueológico de El Valle de los Neandertales.
La investigación concluye que "los resultados apoyan la interpretación de un comportamiento neandertal recurrente y culturalmente motivado, centrado en la acumulación deliberada de cráneos de grandes herbívoros, apuntando a una dimensión simbólica en estas prácticas".
El interés científico por este enclave se intensificó en 2023, cuando el equipo de investigación de Pinilla del Valle dio a conocer en 'Nature Human Behaviour' el hallazgo de una extraordinaria acumulación de cráneos de grandes herbívoros --como bisontes, uros, ciervos y rinocerontes-- seleccionados por sus apéndices defensivos y modificados para retirar mandíbulas y maxilares. Aquel conjunto fue interpretado como un santuario de caza neandertal, una hipótesis que situó a la Cueva Des-Cubierta como un yacimiento excepcional a nivel europeo.
Posteriormente, en 2025, un estudio publicado en 'Journal of Quaternary Science' permitió caracterizar en detalle la estratigrafía y la geomorfología de la cueva, aportando el marco sedimentario necesario para interpretar el contexto de esta acumulación.
Ahora, tal y como han apuntado a Europa Press fuentes de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, la nueva investigación profundiza en el proceso de formación del conjunto arqueológico. A través del análisis espacial de los datos geológicos, arqueológicos y paleontológicos, así como de la reconstrucción de los cráneos, los investigadores han determinado cómo se alternaron los derrumbes naturales del techo de la cueva con las visitas humanas en las que se depositaron los cráneos.
Estas actividades se desarrollaron en un entorno de alta montaña durante una fase fría del Pleistoceno superior, hace entre 70.000 y 40.000 años. La secuencia documentada demuestra que la acumulación no fue un evento aislado, sino el resultado de entradas humanas repetidas a lo largo del tiempo.
A diferencia de otros yacimientos del Parque Arqueológico de El Valle de los Neandertales, en la Cueva Des-Cubierta no existen indicios de habitación. Su morfología de estrecha galería y la ausencia de restos asociados a actividades domésticas refuerzan la interpretación de este espacio como un lugar utilizado con un fin específico.
La selección de los cráneos de manera intencionada, su modificación y la recurrencia del uso del mismo espacio apuntan a una práctica no vinculada a la subsistencia, sino a un ritual compartido y transmitido entre distintos grupos de neandertales.
En el contexto del amplio repertorio de comportamientos neandertales documentados en Europa --como la caza especializada, el uso de pigmentos, el uso de garras de aves rapaces, la construcción de estructuras en cuevas o las prácticas funerarias-- la acumulación de cráneos de la Cueva Des-Cubierta es única por su magnitud y continuidad, y constituye una evidencia excepcional de una práctica cultural compleja.
El estudio, tal y como recuerda el departamento que lidera el consejero Mariano De Paco Serrano, se enmarca en el proyecto de investigación dirigido por Enrique Baquedano, Juan Luis Arsuaga y Alfredo Pérez-González. Excavado desde 2002, el conjunto de yacimientos de El Valle de los Neandertales se ha consolidado como uno de los enclaves de referencia internacional para el estudio del comportamiento neandertal.
EL NUEVO MUSEO ABRIRÁ ESTE AÑO
Además de su vertiente investigadora, el Parque desarrolla una intensa labor divulgativa. Fuera del periodo de excavación, ofrece visitas guiadas realizadas por miembros del equipo científico, que se reanudarán el 1 de abril de 2026.
Esta labor se verá reforzada con la inauguración del Museo de El Valle de los Neandertales, prevista para este año 2026, tal y como anunció la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso.
El futuro centro de interpretación ha sido promovido por el Museo Arqueológico y Paleontológico (MARPA). Allí se podrá contemplar parte de los hallazgos procedentes de las excavaciones realizadas en este importante enclave de la sierra madrileña.
El centro constará de dos edificios con una entrada común y zonas destinadas a taller de conservación-restauración, almacén de piezas, sala de reuniones, talleres, despachos y dos plantas dedicadas a la exposición permanente.
La muestra ofrecerá una explicación detallada sobre los descubrimientos, el equipo, el proceso de excavación y los trabajos de restauración realizados. También contará con paneles que incluyen información sobre la geomorfología y paisaje del lugar, así como sobre la fauna tanto del Pleistoceno medio como superior, con la reconstrucción de un cubil de hiena.
En otra planta, los protagonistas serán la industria y herramientas líticas recuperadas en el Abrigo de Navalmaillo y las reconstrucciones de escenas, como la del Santuario neandertal localizado en la Cueva Des-Cubierta, con réplicas de los fósiles más relevantes de bisontes, uros, ciervos rojo y rinoceronte.
Esta tiene un papel fundamental para explicar en qué consiste la capacidad cognitiva necesaria para el simbolismo, representado por la utilización de cráneos de grandes herbívoros como trofeos de caza.