El portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, atiende a los medios de comunicación - Diego Radamés - Europa Press
MADRID 22 Feb. (EUROPA PRESS) -
La intención de la dirección de su partido de destituir a Javier Ortega Smith como portavoz del Grupo Municipal Vox --para la que incluso tienen una portavoz designada, la edil Arantxa Cabello--, de consumarse, no sería el primer caso en el Ayuntamiento de Madrid, como pudo dar fe el socialista Antonio Miguel Carmona allá por 2015, hace casi más de una década.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha alejado la posibilidad de que Ortega no se presente como portavoz de su grupo en el Pleno de Cibeles de este martes. Lo ha hecho contestando públicamente al requerimiento enviado el jueves al Ayuntamiento por el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, y exponiendo que sólo el grupo municipal puede apartar de la portavocía a Javier Ortega Smith, esto es, ni el partido ni el Consistorio.
Lo que ha dejado claro Almeida es que él no distingue "entre rebeldes y no rebeldes por una razón, porque (el jueves) hubo Junta de Portavoces y el portavoz fue Javier Ortega, quien fue con el secretario, Fernando Martínez Vidal, y ningún concejal de Vox hizo indicación alguna de que no debía ser el portavoz". Esto manifiesta que "hay una aceptación tácita por parte de todos los concejales de Vox de que Javier Ortega tiene que seguir siendo el portavoz, porque si no, no se entiende que ningún concejal ayer hiciera indicación alguna".
También Ortega Smith ha constatado que va a dar la batalla. Peleará dentro de Vox hasta donde tenga que llegar, incluida la justicia ordinaria, porque su "honorabilidad no está en venta". Dice que no se merece lo que está sufriendo él y sus compañeros. "Y por eso, por justicia, voy a pelear dentro del partido con los recursos que permiten nuestros estatutos. Voy a recurrir lo que tenga que recurrir y si tengo que llegar a la jurisdicción ordinaria, llegaré a la jurisdicción ordinaria", ha advertido.
DESTITUCIÓN CON 'AGOSTICIDAD'
Antonio Miguel Carmona no olvidará el 3 de agosto de 2015, cuando se votó en el grupo municipal su cese como portavoz de los socialistas y tuvo que ver que era reemplazado por Purificación Causapié.
Carmona, un histórico del siempre convulso PSOE madrileño y bregado en todo tipo de tertulias televisadas, se presentó a las elecciones de mayo de 2015. Buscaba superar los 15 concejales obtenidos por su compañero de partido Jaime Lissavetzky.
No sólo no lo consiguió sino que se dejó por el camino un número significativo: obtuvo nueve ediles en unos comicios en los que entró con fuerza la izquierda de Ahora Madrid, con la alcaldesa Manuela Carmena al frente de un grupo de 20 concejales.
El Grupo Municipal aprobó el 3 de agosto, tras un tenso mes de julio entre la familia socialista, relevar a Carmona como portavoz en el Ayuntamiento por cinco votos a favor frente a tres en contra.
Carmona no dejó el acta de concejal y aseguró a la prensa que había rechazado el cargo de senador que la entonces secretaria general del PSOE-M, Sara Hernández, alcaldesa de Getafe, le había ofrecido si dejaba la Portavocía en el Ayuntamiento.
Él interpretaba que la decisión de apartarle del grupo se debía al "miedo" a que pudiera presentarse a la Secretaría General del PSOE-M mientras que el entonces secretario de Organización de la formación en Madrid, Enrique Rico, explicaba la decisión en la línea del proceso de "renovación" del partido, "pensando en lo mejor para los ciudadanos" y también en el PSOE.