El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, interviene durante una sesión ordinaria del Pleno Municipal - Gabriel Luengas - Europa Press
MADRID 18 Oct. (EUROPA PRESS) -
Antes de final de mes --con una fecha aún por determinar-- Cibeles volverá a reunirse en una sesión extraordinaria para despejar la "confusión" que el propio alcalde, José Luis Martínez-Almeida, reconocía que se había generado entre la ciudadanía a cuenta del denominado como 'síndrome post-aborto', del que el regidor ya ha subrayado que no cuenta con evidencia científica alguna que lo sustente.
La proposición que Vox llevó al último Pleno ordinario, el del 30 de septiembre, sobre un supuesto síndrome post-aborto no parecía que fuera a tener demasiado recorrido a priori. La concejala Carla Toscano defendió una iniciativa para informar en los centros dependientes del Consistorio sobre el supuesto síndrome que genera, en palabras de la edil, "depresión, un profundo sentimiento de culpa, aislamiento, imágenes recurrentes, pesadillas, insomnio, alcoholismo, anorexia y bulimia, disfunciones sexuales, autolesiones, agresividad, y una tasa de hospitalización por problemas psiquiátricos que duplica al de las mujeres que no han abortado".
La sorpresa la dio el PP cuando apoyó la moción, incluso cuando Vox no quiso enmendar su proposición con una transaccional firmada por los 'populares'. Sorpresa también dado que la mayoría absoluta del PP hace que no necesite a Vox y menos en una moción de un Pleno, que no conlleva obligación ejecutiva ninguna.
A Toscano el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández le contestó reivindicando la labor de su equipo a "favor de la vida", para remarcar que el aborto es "un derecho en el marco de la ley actual pero no un derecho fundamental". La izquierda de Más Madrid y PSOE votó en contra de la proposición, los mismos grupos que han forzado la celebración del futuro Pleno extraordinario y que ya desde el primer momento avisaron con la posibilidad de recurrir a la Justicia.
DEBATE NACIONAL
La proposición en el Pleno municipal escaló hasta convertirse en tema de debate nacional, con requerimientos tanto de la ministra de Sanidad, Mónica García, como del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
De hecho, el último Consejo de Ministros llevaba la reforma constitucional para "blindar" el derecho de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo en forma de solicitud de dictamen al Consejo de Estado para la eventual reforma del artículo 43, donde se reconoce el derecho a la protección de la salud. El Gobierno ha planteado incluir el derecho al aborto en la Constitución española, a imagen de lo ocurrido en Francia, para "consagrar la libertad y la autonomía de las mujeres".
Con el asunto ya en clave nacional, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, reaccionaba un día después del Pleno explicando que lo que haría el Ayuntamiento es "dar información a las mujeres sobre las consecuencias que se pueden derivar de una intervención quirúrgica, como el aborto", para apostillar que "el PP no se identifica con parte del discurso de Vox y lo que dijo la concejala" Carla Toscano. "La información nunca es un problema", manifestaba la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, respaldando 'Génova' así la actuación de Almeida.
"NO ES UNA CATEGORÍA CIENTÍFICA"
Dos días después, el alcalde aclaraba aún más su posicionamiento al subrayar que el supuesto 'síndrome post-aborto' "no es una categoría científica reconocida" y que, en todo caso, la información que se facilitará a las mujeres que así lo deseen "no se va a determinar por Vox" sino "por parte de los profesionales del Ayuntamiento de Madrid".
"Apoyar que se dé información a las mujeres no es apoyar el argumentario que utiliza Vox", justificaba. "Yo no apoyo la argumentación de Vox del síndrome post-aborto, pero sí entiendo que el aborto tiene una serie de consecuencias y, por tanto, que las mujeres tienen que tener la capacidad de poder tener información sobre esas consecuencias", aclaraba el primer edil madrileño.
También ha reconocido que el voto del PP en el Pleno ha generado "confusión" entre la ciudadanía porque parecía, erróneamente, que estaban "asumiendo el argumentario de Vox en relación con una categoría científica que verdaderamente no existe", el supuesto síndrome del post-aborto. E incluso ha afirmado que la postura manifestada por su partido a través de los votos "no se identificó debidamente".
Por eso entiende el Pleno extraordinario como "una oportunidad" para explicarse, lejos tanto de una izquierda "a la que las mujeres le importan tanto como la Ley del Sólo Sí es Sí", como de Vox, formación a la que lo unico que le interesa es "superar al PP". Y lo hará porque nunca le ha "acobardado dar la cara".
VOX Y LA IZQUIERDA CONTRA ALMEIDA
Desde Vox han lamentado que el alcalde "se quiera desdecir" ahora de lo votado en Pleno sobre el aborto porque "votaron lo que votaron". Mientras Más Madrid y PSOE han sumado fuerzas en forma de número de concejales para forzar la celebración de este Pleno extraordinario, con dos puntos en el orden del día, que el Gobierno municipal no ejecute el acuerdo plenario "que obliga a difundir el denominado síndrome post-aborto en los centros de Madrid Salud, Espacios de Igualdad/CIAM, Samur Social y entre los trabajadores sociales del Ayuntamiento, por ser lesivo para el interés público y vulnerar los derechos de las mujeres e iniciar la revisión de oficio del acuerdo por posible nulidad de pleno derecho, conforme al artículo 47 de la Ley 39/2015.
Alegan que este acuerdo "promueve la desinformación basada en la difusión de un supuesto 'síndrome post-aborto' que no existe, según la evidencia científica y los organismos internacionales de salud". Y subrayan que este tipo de mensajes "sólo buscan generar culpa y miedo, atentando contra el derecho de las mujeres a decidir libremente sobre su maternidad".
El portavoz en funciones de Más Madrid, Eduardo Rubiño, acusaba a Almeida de "estar dedicándose a desvelar la agenda ultra del PP y la alianza con Vox más claramente de lo que querría el presidente de su partido, Alberto Núñez Feijóo", mientras que la portavoz socialista, Reyes Maroto, ha explicado que dan este paso "ante la ineptitud y la inacción Almeida que, en lugar de rectificar, mantiene en vigor un acuerdo vergonzoso e inaceptable, que atenta contra los derechos de las mujeres madrileñas".