MADRID, 13 May. (EUROPA PRESS) -
El nuevo Plan de Familia, Infancia y Adolescencia de la capital, en vigor hasta 2013, se pone en marcha con un importante respaldo económico a sus espaldas, concretamente 1.619 millones de euros, y con la intención de atender a 1,2 millones de familias y 514.000 menores.
Información y promoción; prevención y socialización; conciliación de la vida familiar y laboral, y apoyo a la familia, infancia y adolescencia con necesidades especiales son las medidas esenciales de este plan, que hoy contó con el visto bueno de la Junta de Gobierno presidida por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón.
El primer edil explicó en la rueda de prensa posterior a la Junta que con el Plan se pretende "abordar los efectos de los cambios que se han producido en la familia y en los problemas que afectan a los más jóvenes". Lo hará a través de 203 medidas, con 18 objetivos generales y 59 específicos.
Gallardón hizo especial hincapié en las nuevas formas de vida familiar aparecidas en la sociedad madrileña, que traen aparejadas nuevas necesidades. Uno de estos primeros cambios pasa por el hecho de que los hogares han crecido al tiempo que ha disminuido el número de personas por hogar. Actualmente la cifra es de 2,6 miembros cada uno.
AUMENTO DE LAS FAMILIAS MONOPARENTALES
Cada vez son más las personas solas y las parejas que no tienen hijos. De hecho, sólo uno de cada cuatro hogares madrileños tiene algún menor. Crecen, al mismo tiempo, las nuevas familias con hijos de un matrimonio anterior. Las familias monoparentales han aumentado como consecuencia, sobre todo, de las disoluciones matrimoniales, que han experimentado un notable incremento desde 1981.
Se celebran menos matrimonios y se retrasan las edades a las que se contraen, al mismo tiempo que aumentan las parejas de hecho y los nacimientos fuera del matrimonio (36 por ciento del total de nacidos en Madrid). Las familias de inmigrantes son cada día más numerosas y con mayor número de hijos: el 30 por ciento de los nacimientos en Madrid provienen de madres que han nacido en otros países.
Asimismo, desde el Ayuntamiento desvelaron que los menores de 18 años son el 17 por ciento de la población de Madrid y se concentran principalmente en los distritos periféricos, en los que se asientan los matrimonios jóvenes. Factores relacionados con la educación, las condiciones de vida o la dinámica familiar pueden aumentar o disminuir la vulnerabilidad o el riesgo de padecer dificultades que pueden llegar a la exclusión social.
Gallardón subrayó que el nuevo Plan realiza una clara apuesta por las políticas preventivas sin olvidarse de las familias, niños y adolescentes que atraviesan dificultades y problemas o se encuentran inmersos en situaciones de riesgo social. Por ello promueve la detección temprana de estas situaciones y la intervención especializada ampliando recursos, optimizando los programas y acciones para la atención y protección de los menores, con el principal criterio del interés superior del menor.
El plan tampoco se deja en el tintero la "urgente necesidad de conciliar para avanzar", con medidas encaminadas a facilitar recursos concretos que contribuyan a que la vida familiar no sea un obstáculo para las trayectorias profesionales de ambos miembros de la pareja y que la actividad laboral o el desarrollo de una carrera profesional no impliquen el abandono de las responsabilidades familiares o el desarrollo personal.