MADRID, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este miércoles --con los votos del PP en solitario y la abstención de IU y PSOE-- la nueva ordenanza de Aparcamientos robotizados, que permite construir más estacionamientos de este tipo en las zonas de la ciudad consolidada, donde es complicado encontrar espacio para ganar plazas de aparcamiento.
El pasado mes de noviembre la Junta de Gobierno informó de su intención de modificar esta normativa para "hacer viable la construcción de aparcamientos robotizados en un gran número de solares y edificios para dar respuesta a la demanda de estacionamientos para residentes en la ciudad consolidada".
Eso exige "habilitar instrumentos normativos que impulsen soluciones y permitan dar cobertura legal a las nuevas propuestas tecnológicas", por lo que el nuevo texto normativo aborda "los nuevos retos" y establece una serie de condiciones para hacer viable la posibilidad de construir aparcamientos robotizados, incluso de gran capacidad, en lugares en los que hasta ahora no era posible debido a sus condicionamientos espaciales.
Así, una de las novedades que introduce la ordenanza es permitir la ampliación del número de plantas para los aparcamientos robotizados, dado que su tipología es totalmente distinta a la de un estacionamiento convencional.
SEGURIDAD
En materia de seguridad, las empresas que pretendan construir algún aparcamiento robotizado en la ciudad de Madrid deberán certificar que pueden evacuar al menos el 25 por ciento de la capacidad del estacionamiento en un tiempo máximo de una hora para poder obtener la licencia.
El texto de la normativa municipal señala que "con carácter previo a la concesión de la licencia de funcionamiento, la empresa responsable del diseño, fabricación e instalación del sistema robotizado de aparcamiento realizará un simulacro de evacuación para comprobar que los tiempos de operación se corresponden con los de la licencia concedida, y en cualquier caso que el 25 por ciento de vehículos de la capacidad total del aparcamiento robotizado se evacua en un tiempo no superior a una hora".
Para demostrarlo, estas empresas tendrán que aportar un certificado acreditativo emitido por la empresa responsable de su instalación o, en su caso, de una empresa homologada y acreditada a tal efecto.
Asimismo, deberá instalarse un indicador que dé a conocer el número de operaciones de recogida o entrega de vehículos que antecede a cada solicitud y la duración estimada hasta la recogida.
Además, en el Proyecto Técnico del estacionamiento que se presente al Consistorio deberá hacerse constar los tiempos de operación --incluyendo los tiempos de recogida, máximo de salida, de usuario y de llenado y vaciado de todo el sistema--.
En este punto, se puntualiza que el tiempo de ocupación del espacio donde se sitúan los usuarios para entregar o recoger el vehículo en los aparcamientos robotizados privados debe ser de unos 40 segundos de media, mientras que el tiempo que tarda el transporte mecánico en llevar el coche desde la plaza de aparcamiento más alejada hasta la cabina tiene que ser de tres minutos máximo.
SIN PEATONES POR EL PARKING
El nuevo texto limita el tamaño de estos estacionamientos en función del máximo sector de incendio autorizable para aparcamientos robotizados situados debajo de otro uso a un máximo de 10.000 metros cúbicos como sector de incendio.
También se explicita que "no se han de prever accesos específicos para peatones al almacén propiamente dicho", ya que en ningún momento tendrán que transitar por la zona donde se aparcan los vehículos sino que el acceso estará limitado a la zona de espera, aunque la configuración de estos parkings deberá permitir su uso por parte de personas con movilidad reducida.
Este área de espera, en estacionamientos para 40 vehículos, deberá tener la capacidad mínima de dos vehículos para el área de recepción y de uno para el de entrega; cuando los aparcamientos sean más grandes las dimensiones de la zona de espera deberán seguir esta proporción, lo que incluye también la posibilidad de tener más de una zona de espera.
En todos los casos, no obstante, el proyecto deberá acompañarse de un estudio de incidencia sobre la red viaria circundante, incluyendo la posibilidad de acceso desde solares, edificios colindantes o un aparcamiento convencional, si fuera el caso.
El objetivo último del Consistorio es acercarse a las cifras de plazas de aparcamiento robotizadas que se manejan en algunos países europeos como Francia o Reino Unido, teniendo como horizonte ideal el caso de Japón, donde ya hay más de un millón de puestos de este tipo. Actualmente en la capital hay funcionando quince aparcamientos robotizados con 1.500 plazas.
SACAR LOS COCHES DEL CENTRO
Durante el Pleno, la delegada de Urbanismo y Vivienda, Pilar Martínez, ha defendido que esta ordenanza permite la rehabilitación de edificios con menor consumo de suelo y saca los coches de la calle, lo que "responde a un modelo de ciudad que da protagonismo al peatón".
Sin embargo, para los portavoces de la oposición en la materia, Daniel Viondi (PSOE) y Ángel Pérez (IU) supone todo lo contrario, ya que "el centro no necesita más plazas de aparcamiento de rotación" porque "ya hay suficientes".
Así, Pérez ha considerado que "si en algún caso es absolutamente necesario este tipo de estacionamientos, deberían tener carácter público y no servir al interés del beneficio de los privados a costa de la ciudadanía", y Viondi ha apostado por que los aparcamientos robotizados "prioricen a los residentes". "Creía que estábamos por las medidas restrictivas de acceso a la ciudad; si continuamos aprobando cosas que faciliten el acceso, estaremos llamando a los vehículos al centro", ha zanjado.
La anécdota de la jornada se ha producido a la hora de votar las enmiendas, cuando Martínez se ha confundido y ha apoyado una de las presentadas por IU, causando la estupefacción de Ángel Pérez, que ha señalado que en ese caso si votaría a favor de la normativa. Sin embargo, tras darse cuenta del error, el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, ha solicitado una nueva votación, en la que las enmiendas han quedado rechazadas y el texto, aprobado.