GETAFE, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Pleno municipal de Getafe abordará la situación de 147 viviendas de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda de Getafe (EMSV), a través de una moción del PP en la que alertan de que han empezado a entregarse sin servicios básicos en funcionamiento como ascensores, luz comunitaria, agua caliente y calefacción o con zonas comunes vandalizadas, desperfectos y suciedad.
El Partido Popular de Getafe ha criticado la "chapucera gestión del Gobierno de la socialista Sara Hernández" tras constatar los "graves problemas que registran las viviendas de El Rosón", y hacerse eco de las denuncias de aquellos vecinos que han empezado a entrar en sus viviendas "después de siete años de retrasos en su construcción".
El portavoz del PP de Getafe, Carlos Pereira, ha manifestado que "este cúmulo de despropósitos y falta de diligencia perjudica todavía más la delicada situación por la que atraviesan los vecinos, que han sufrido un calvario de casi siete años sin viviendas".
"Cuando parece que pueden entrar a vivir a sus viviendas, lo hacen en estas condiciones, lo que es una vergüenza", ha subrayado Carlos Pereira.
En este sentido, Pereira ha preguntado al Gobierno municipal "cómo piensa compensar por estos nuevos perjuicios a los vecinos que están sufriendo la pesadilla de su nefasta gestión hasta el último día".
A su juicio, "esta es la nula política de vivienda del Gobierno socialista de Getafe, pues son siete años para impulsar 147 viviendas públicas de la peor manera posible y quedando demostrada su manifiesta incapacidad".
Sin embargo, el concejal de Vivienda, Ángel Muñoz, ha manifestado que la EMSV, "más allá de lo habitual en estos casos, ha adoptado todas las medidas lógicas y razonables para intentar evitar daños en las viviendas e instalaciones comunes hasta la entrada en funcionamiento de las comunidades de propietarios".
Así, se contrató un servicio de vigilancia para intentar evitar principalmente la ocupación de las viviendas y para que no hubiese interrupción de vigilancia de las obras hasta la entrega de los edificios por parte de la empresa contratista, consistente "en la presencia las 24 horas del día de dos vigilantes, uno por edificio, controlando los tres portales de cada edificio".
"Para evitar futuras actuaciones de este género se han reforzado los protocolos de control por parte de la empresa de seguridad, incrementándose la ronda de vigilancia", ha destacado Muñoz.