La Policía halló ocho kilos de joyas de oro en el cuarto de las hijas de los patriarcas del clan de 'Los Gordos'

'El Bola' y la matriarca supervisaban el negocio en las zonas de venta, según uno de los investigadores

Europa Press Madrid
Actualizado: martes, 17 diciembre 2013 22:10

MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

Uno de los agentes que participó en mayo de 2012 en la entrada y registro de la vivienda de los patriarcas del clan de 'Los Gordos', situada en la calle Andaluces del barrio del Pozo del Tío Raimundo, ha señalado en el juicio que se hallaron ocho kilos de joyas de oro que estaban ocultos en los armarios del cuarto de las niñas, así como una escopeta, un arma corta y 35.000 euros guardados en una caja fuerte.

El juicio contra veintiún acusados de pertenecer a este clan familiar dedicado presuntamente a la venta de droga en la Cañada Real ha proseguido este miércoles en la Audiencia de Madrid. En la sesión han testificado los agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) que efectuaron los registros y las vigilancias a los procesados.

Entre los acusados se encuentra Ricardo H. M., alias 'El Bola', considerado por la Policía como el heredero de este supuesto imperio de la droga, y los patriarcas del clan, el matrimonio formado por Juan José H.R y Adela M.G. Los procesados se enfrentan a penas de entre ocho y 22 años de cárcel por delitos contra la salud pública, tenencia ilícita de armas y pertenencia a banda criminal.

En la sesión, uno de los agentes que participó en el registro de la vivienda del Pozo ha detallado que se entró en la casa con arietes empujados por los agentes de la Unidad de Antidisturbios, dado que las puertas estaban blindadas y tenían barras de hierro forjadas para impedir el paso. "Se entró en columna, pero todos a la vez", ha especificado.

En el domicilio de los patriarcas se incautaron ocho kilos de joyas de oro que estaban ocultas en un armario del cuarto de las hijas. En su declaración, Juan José aseguró que estas joyas se compraron gracias al dinero que ganó en la lotería en 2003 y señaló que los 35.000 euros que se localizaron en la casa también procedían del boleto premiado, que se entregó a la Policía.

"YO PUEDO PREGUNTAR"

Cuando el agente estaba siendo interrogado por el abogado Marcos García Montes, que defiende a los patriarcas, Adela le ha interrumpido y ha preguntado con tono elevado y haciendo aspavientos si ella podía preguntar. A ello, el presidente del tribunal y exministro de Defensa e Interior, José Antonio Alonso, le ha replicado que no se preocupe, ya que a su abogado le corresponde esa tarea.

Otro de los agentes encargados de las vigilancias y seguimientos ha relatado que 'El Bola' y Adela solían estar en la puerta de los sitios de venta, supervisando el menudeo. Uno de esos lugares era el bar Conrado, situado en la calle Francisco Álvarez, a 10 metros de la zona de la Cañada Real frecuentada a diario por toxicómanos.

Asimismo, los agentes que efectuaron el registro de una de las parcelas donde presuntamente se vendía la droga han señalado que se encontraron papeles manuscritos donde figuraba el precio de las sustancias estupefacientes. Al efectuar la entrada, las personas que estaban en el interior arrojaron a un patio la droga, mientras dos hombres trataron de impedir el paso a los agentes, según su testimonio.

OPERACIÓN CONTRA LOS GORDOS

Según el fiscal, los procesados fueron detenidos en el marco de una operación iniciada en octubre de 2011 por parte del Grupo XIV de la UDYCO de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de Madrid, competente para la investigación de personas y organizaciones dedicadas a la introducción y distribución de sustancias estupefacientes.

Este operativo policial efectuó seguimientos y vigilancias a uno de los procesados, conocido por el sobrenombre de 'Piecitos', quien contactaba diariamente con otro de los procesados en el poblado de Valdemingómez.

Ambos se encargaban desde hacía tiempo de supervisar y controlar el ilegal tráfico de sustancias estupefacientes que se realizaba de forma diaria, en la modalidad del menudeo, en varios emplazamientos o parcelas propiedad del llamado clan de 'Los Gordos', al frente del cual estaban los otros dos procesados en la causa, que son matrimonio.

Uno de los procesados desempeñaba funciones de vigilancia y seguridad desde el exterior de las parcelas a bordo de un vehículo Rover, mientras que el otro lo hacía desde el interior de las parcelas, como hombre de máxima confianza del matrimonio.

El citado matrimonio, ambos dos de 42 años de edad, y patriarcas y líderes de la organización, acudía diariamente para supervisar personalmente el funcionamiento del operativo y, en ocasiones, para aprovisionar de sustancias estupefacientes. El matrimonio, en unidad de acción, controlaba íntegramente la organización, la gestión y el reparto del dinero entre los miembros del grupo, familiares directos o terceros.

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