El PP en Madrid se sentará previsiblemente este sábado en los escaños de la oposición, la primera vez en 24 años

Publicado 13/06/2015 9:50:35CET
Esperanza Aguirre en la noche de las elecciones autonómicas y locales
EUROPA PRESS

Aguirre propuso a Carmona reeditar el pacto por el que en los 90 AP dio la Alcaldía a la tercera fuerza más votada

MADRID, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Grupo Municipal Popular, con Esperanza Aguirre a la cabeza, se sentará previsiblemente este sábado en los escaños de la oposición, algo que no ocurría en el Ayuntamiento de Madrid desde hace 24 años, con la victoria en las elecciones de 1991 de José María Álvarez del Manzano.

Más de dos décadas separan la vuelta a la oposición del PP aunque la de los populares fue la lista más votada en las elecciones del pasado 24 de mayo. En los comicios consiguió 20 concejales y se quedó a menos de 7.000 votos de optar a un edil más, con el que le habrían salido las cuentas, sumando sus concejales con los de Ciudadanos, para obtener la deseada mayoría absoluta.

Aguirre incluso llegó a plantear la reedición del pacto que tuvo lugar en el Ayuntamiento en los años 90: su idea pasaba por apoyar en la investidura al socialista Antonio Miguel Carmona para que Ahora Madrid --o "Podemos", siempre según la presidenta del PP de Madrid-- no consiga la Alcaldía de Madrid, una idea que fue rechazada tajantemente por el edil electo del PSOE.

Ya en campaña Aguirre recordó que el PP ya hizo alcalde en su momento a una fuerza con muchos menos votos que los que ellos obtuvieron en las urnas. Se trataba de Agustín Rodríguez Sahagún, del CDS. Su partido consiguió 8 concejales y se convirtió en la tercera fuerza del Ayuntamiento, detrás del PSOE (24 ediles) y Alianza Popular (20).

Los socialistas se hicieron con la Alcaldía en ese 1986 hasta que tres años después una moción de censura, impulsada por AP, dio el bastón de mando al representante de la tercera fuerza política, Rodríguez Sahagún.

Ahora Carmona le ha dado un no rotundo a Aguirre, pese a que ella asegurara que no sería un obstáculo para ese apoyo en la investidura, que apoyarían su programa y que, incluso, no había tantas diferencias entre el programa de los socialistas y el de los populares.

Para leer más