Archivo - Varias personas trabajan al aire libre, a 4 de julio de 2025, en Madrid (España). - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Pleno de Cibeles ha rechazado, con los votos en contra de PP y Vox, una proposición del Grupo Municipal Socialista para ampliar hasta un mínimo de cinco las oficinas municipales de información, orientación y acompañamiento a la población migrante y reforzar temporalmente los recursos en oficinas de atención a la ciudadanía y centros de servicios sociales.
La iniciativa, defendida por la portavoz socialista, Reyes Maroto, ha instado al Gobierno de José Luis Martínez-Almeida a garantizar una atención "ágil, cercana y territorialmente equilibrada" en los 21 distritos ante el nuevo proceso extraordinario de regularización impulsado por el Gobierno de España que, según ha señalado, podría beneficiar a más de 120.000 residentes en la capital.
Para darles una atención adecuada, los socialistas proponen nuevas oficinas que se sumarían a las dos ya existentes, en Tetuán y Carabanchel, hasta un mínimo de cinco. Maroto ve en este proceso impulsado por el Gobierno central un modelo de "dignidad migratoria" frente a otro basado en el "miedo y la exclusión", y ha acusado al alcalde de situarse "del lado del odio" por oponerse a la regularización.
"Hoy, el alcalde ausente y el PP vuelven a situarse con los que agitan el miedo y la confrontación, votando en contra de la regularización de personas migrantes. Una decisión que sigue la misma estrategia que marcó (Isabel Díaz) Ayuso hace un año cuando concedió a Estados Unidos la medalla internacional de la Comunidad de Madrid. Fue toda una declaración de intenciones (...). La estrategia del PP reproduce la lógica del ICE en Estados Unidos: Condenar, perseguir y expulsar", ha expuesto.
Desde el Gobierno municipal, el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández Sánchez, ha replicado que la regularización es una competencia exclusiva del Gobierno de España y ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de actuar de forma "unilateral", sin contar con los Ayuntamientos.
Fernández ha advertido del impacto administrativo, económico y social que, en su opinión, conlleva la medida y ha preguntado si el Gobierno central asumirá el coste de las nuevas oficinas y del refuerzo de servicios públicos como sanidad, educación o transporte. "Madrid no puede actuar como estructura auxiliar de un Gobierno que improvisa", ha afirmado, defendiendo un modelo de inmigración "ordenada, con legalidad y capacidad real de integración".
El portavoz de Vox, Javier Ortega Smith, que anticipaba el 'no' de su grupo --los concejales Arantxa Cabello y Fernando Martínez Vidal han votado de manera individual--, ha cargado contra las regularizaciones masivas, que a su juicio incrementan la presión sobre vivienda y servicios públicos y generan un "efecto llamada".
"Lo que hay detrás de todas las regularizaciones promovidas por la izquierda es un intento de modificar el censo electoral y ante la pérdida de votos de españoles pretenden ganarse los favores de aquellos a los que regularizan, aquellos a los que dan ayudas, aquellos a los que entregan los servicios públicos de los españoles", ha afirmado.
Por su parte, la concejala de Más Madrid Carolina Elías ha respaldado la proposición al considerar que Madrid es una ciudad "multicultural" y que facilitar la regularización es apostar por empleos con derechos, estabilidad y convivencia.
"Como bien plantea el PSOE, el éxito de este proceso no depende sólo de la norma estatal, sino de la capacidad efectiva de las administraciones de acompañar el trámite a las miles de personas que afrontan este proceso en Madrid. Resulta determinante contar con servicios municipales reforzados, accesibles y bien distribuidos territorialmente", ha defendido.
En este sentido, ha subrayado que vivir en situación administrativa irregular supone hacerlo "con miedo". "Miles de madrileños y madrileñas de origen migrante siguen atrapadas en la irregularidad administrativa. Vivir sin papeles no es sólo carecer de un documento oficial, es vivir con miedo, con ansiedad, y en la vulnerabilidad", ha recalcado.
En el turno de cierre, Fernández ha cargado contra la izquierda por "construir muros" en torno a la inmigración. "El PP dice sí a la inmigración, pero una inmigración ordenada, no una inmigración para construir muros y, sobre todo, para intentar conseguir votos, porque a ustedes (dirigiéndose a la bancada de la izquierda) lo único que les importa es construir muros. Y frente a eso, la política del sentido común es la del PP", ha asegurado.
De su lado, Maroto ha acusado a PP y Vox de "criminalizar y estigmatizar" a las personas migrantes y ha defendido que las regularizaciones anteriores, como la de 2005, demostraron ser una herramienta eficaz sin generar el "efecto llamada" del que advierte Vox.
"Hay dos formas de afrontar esta realidad compleja. Una es la del PP y Vox. Negar los datos, alimentar el prejuicio, convertir a las miles de personas inmigrantes que viven en nuestra ciudad en sospechosos. Y la otra es asumir la realidad, ordenar lo que ya existe y fortalecer la convivencia con políticas públicas eficaces. Ustedes han elegido el miedo, nosotros hemos elegido la responsabilidad", ha zanjado.