Las prostitutas continúan ejerciendo en la Casa de Campo a pesar de su cierre al tráfico

Actualizado 29/09/2007 20:31:16 CET

MADRID, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

Algunas de las prostitutas que trabajan en Madrid continúan ejerciendo su actividad en la Casa de Campo, a pesar del cierre al tráfico que el Ayuntamiento decretó el pasado 6 de julio con el fin de preservar el 'pulmón verde' de la capital del tráfico de los vehículos que diariamente lo atravesaban.

El efecto colateral que se buscaba con la medida era evitar que las meretrices siguieran trabajando en esa zona, algo que fue muy criticado tanto por las propias prostitutas como por la oposición, por considerar que no acababa con el problema de la prostitución sino que tan sólo lo cambiaba de lugar.

Ahora, casi tres meses después, el colectivo que representa a las prostitutas de Madrid, Hetaira, reconoce que algunas profesionales del sexo siguen ejerciendo en el parque, "o al menos lo intentan", tal y como aseguró la portavoz del colectivo, Cristina Garaizábal, a Europa Press.

"El problema es el de siempre: en la medida en que van cerrando espacios cada vez es más difícil el trabajo y cada vez hay más hacinamiento en algunas zonas", explicó Garaizábal, añadiendo que, en cualquier caso, algunas de las prostitutas siguen "intentando buscarse la vida en determinadas zonas de la Casa de Campo".

De hecho, una de sus últimas reclamaciones es que la Policía Municipal está multando a los clientes en función de una normativa de la época franquista que se basa en conceptos morales "trasnochados y retrógrados" como "el estar ejerciendo actos deshonestos", criticó Hetaira.

"Ya sabíamos que la mayoría del equipo de Gobierno municipal tiene bastante que ver con el franquismo, lo dejan claro con la línea de sus políticas, pero no pensábamos que su conexión era tan directa como para atreverse, en estos momentos, a dar carta de validez a una normativa de ese estilo", concluyó Garaizábal.

CALMA TEMPORAL EN COLONIA MARCONI

Mientras las cosas están así en la Casa de Campo, en Villaverde y la Colonia Marconi, donde se trasladaron algunas de las prostitutas con el cierre del parque, la situación actual es de calma, al menos por el momento.

Hace un par de meses, vecinos y prostitutas llegaron a un acuerdo para no molestarse mutuamente: los primeros no las hostigarían si las segundas trabajaban lejos de las casas, donde niños y mayores no pudieran verlas.

"El acuerdo con los vecinos está ahí, sigue cumpliéndose, pero el problema es que si el Ayuntamiento no está presente en este tipo de soluciones los acuerdos están condenados a no prosperar y a no servir para nada", explicó Garaizábal.

Y es que la zona donde las prostitutas han sido enviadas para trabajar "está mal iluminada, hay problemas para llegar hasta allí, está sucio por falta de servicios de limpieza y ni siquiera hay papeleras", subrayó la portavoz de Hetaira, indicando que las condiciones de trabajo podrían hacer a las prostitutas volver a la zona más urbanizada, sobre todo por la falta de seguridad del polígono donde ahora ejercen.

Por eso, "son acuerdos que pueden aguantar un tiempo pero si el Ayuntamiento no pone los medios para que se hagan efectivos en la realidad pues pasará lo mismo que siempre, a pesar de que ahora la cosa está relativamente tranquila en Villaverde y la Colonia Marconi, pero no se sabe por cuánto tiempo", resaltó la portavoz de las prostitutas.

Así pues, según Hetaira lo necesario sería que "el Ayuntamiento se sentara con prostitutas y vecinos para decidir en qué zonas se puede ejercer y habilitar realmente esas zonas para trabajar en mejores condiciones". "Todo lo demás son parches que, al final, redundan en contra de las trabajadores del sexo, en primera instancia, pero que además no evitan los conflictos sino que se los llevan de una zona a otra", concluyó.