Actualizado 07/11/2007 19:38 CET

Las Rozas.- El colombiano agredido dice que no denunció antes decepcionado tras el ataque del metro de Barcelona

Afirma: "Me golpeaban como si le dieran a un balón de fútbol entre los cuatro"

LAS ROZAS DE MADRID, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

El ciudadano colombiano Jaime S.R., de 56 años de edad, que el pasado domingo fue víctima de una agresión por parte de cinco jóvenes españoles en Las Rozas, aseguró hoy que si no denunció el caso de forma inmediata, pese a que su esposa sí era partidaria, fue porque por las "anomalías" que advirtió en la Justicia frente al ataque sufrido por una menor ecuatoriana en el metro de Barcelona.

"¿Qué voy a denunciar yo si a ese chaval que le pegó a la chavala en el tren y fue captado por una cámara no le hicieron nada?, ¿Qué denuncia voy a poner yo?", relató Jaime en rueda de prensa celebrada en la embajada colombiana en Madrid.

Respaldado por la embajadora de Colombia en España, Noemí Sanín, Jaime, que hasta la tarde de ayer martes no presentó denuncia en los juzgados de Plaza Castilla, se quejó de que uno de los agentes de la Guardia Civil que acudió al lugar la noche en que recibió "la paliza" le dijo que "no tenía nada".

El hombre rememoró que la noche del domingo, alrededor de las 03.30 horas de la noche, caminaba por la plaza de Madrid de Las Rozas con su mujer y otro hombre después de haber estado cenando en casa de unos amigos y haberse tomado "dos copas de vino rebajado con agua" en una discoteca, cuando se quedó un poco atrás del resto para atarse un zapato.

Cuando fue a volver a reunirse con su grupo se cruzó con cuatro jóvenes "con la cabeza rapada, chaquetas y botas" que según pasaba a su altura gritaron '¡Viva España!' y le derribaron de un golpe. "Andé como un metro más cuando sentí un golpe, caí al suelo y me dieron de golpes y patadas", recordó.

"Me tapaba la cara, porque las patadas siempre iban a la cabeza. Me golpeaban como si le dieran a un balón de fútbol entre los cuatro", dijo.

PENSÓ QUE LE IBAN A MATAR

Según recordó, en ese momento pensó que le iban a matar y comenzó a gritar para que el grupo que iba más adelante le auxiliara. Su mujer también comenzó a gritar y los cuatro jóvenes se subieron a un coche y huyeron. "Si no me hago a un lado, seguramente no estaba contando el cuento", advirtió.

De acuerdo con la versión de Jaime y su mujer, cuando los agresores huyeron, llamaron a la Guardia Civil y a una ambulancia que se acercaron hasta el lugar pero que no dieron demasiada importancia la agresión. "Yo ya estaba tirado en el suelo del dolor que tenía y los de la ambulancia --y un agente-- le dijeron a mi señora que yo no tenía nada", afirmó.

Fue la cuñada de Jaime la que le acercó hasta el ambulatorio de Las Rozas donde le dieron las primeros auxilios y le derivaron al Hospital Puerta de Hierro donde permaneció ingresado hasta las 20.00 horas del domingo, al presentar rotura de un brazo, del maxilar y golpes por todo el cuerpo.

Jaime vive desde hace siete años en España, y tiene cinco hijos, una hija de 19 años de edad, y otro hijo, que viven con él y su mujer en España y otras tres niñas que viven con su madre y un hermano en Colombia. Desde hace cinco meses está de baja por una operación de la columna.