Sacan del coma inducido al joven herido en extrañas circunstancias en San Sebastián de los Reyes

Imagen del joven hallado en coma en una calle de San Sebastián de los Reyes
GUARDIA CIVIL
Publicado 01/10/2018 12:32:51CET

MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los médicos del Hospital de La Paz de Madrid han sacado del coma inducido al joven de 20 años ingresado hace tres semanas tras sufrir un extraño y fortísimo golpe en la cabeza en San Sebastián de los Reyes, han informado a Europa Press fuentes del centro hospitalario.

El extraño suceso ocurrió minutos antes de las 2.45 horas de la madrugada del sábado 8 de septiembre. Miguel Ángel R.C., de 20 años, estaba en el pub Ned Kellys, situado en el número 29 de la calle Real Vieja, cuando salió un momento a telefonear a su pareja.

Pero al no volver sus amigos fueron a buscarle y no le encontraron. Fue poco después cuando varios paseantes lo hallaron inconsciente tirado en el suelo con un fortísimo golpe en la cabeza. Estaba en la avenida de Europa, a 150 metros de la cervecería. Tenía las gafas rotas al lado y el móvil a cinco metros.

El joven fue asistido en un primer momento por la Policía Local y trasladado a continuación por una ambulancia al Hospital de La Paz, donde fue operado en varias ocasiones. Por la gravedad de sus heridas, estaban coma inducido en la UCI. Ahora, tras recuperarse le han retirado los soportes orgánicos y evoluciona favorablemente.

La Policía Nacional abrió una investigación. Sin descartar ninguna hipótesis, la primera línea de investigación es que pudiera tratarse de algún tipo de accidente. No le habían robado ningún efecto y no presentaba signos de pelea, sino un golpe seco en la parte de atrás de la cabeza.

Cuando se despierte totalmente y puede comunicarse, los agentes entrevistarán al herido para preguntarle por las causas de lo ocurrido. han indicado a Europa Press fuentes policiales. La madre del joven, María Eugenia Chancara, inició una campaña para que cualquier persona que supiera algo que se ponga en contacto con la Policía. Según sus amigos, Miguel Ángel no tenía enemigos.